Valencia - Real Madrid / Aguirre-Mourinho, viejos rockeros
Aguirre y Mourinho vuelven a cruzar sus caminos en los banquillos, dos técnicos de amplia trayectoria que siguen siendo grandes protagonistas.
“Yo era un centrocampista cabrón… Lo hacía todo bien, jugaba, iba al suelo, ladraba al árbitro”, ha llegado a describirse con el desparpajo que le caracteriza. Un jugador para un equipo que fichó Osasuna para la temporada 86-87. Pero sus sueños en el fútbol europeo se truncaron por una jugada desafortunada. Un lance con Ablanedo II, en un partido ante el Sporting, le provocó una rotura de tibia y peroné que interrumpió su aventura y le obligó a volver, tras recuperarse, a México. Osasuna tuvo que dar de baja su ficha y su lugar lo ocupó otro mito, Michael Robinson.
Su transición del césped al banquillo fue algo natural. El Vasco Aguirre era tan líder dentro del equipo que su destino estaba escrito de antemano. El primero que lo supo ver fue el seleccionador Miguel Mejía Barón, que lo llevó de ayudante con el Tri al Mundial de 1994. Ya en 1996 despegó en solitario y en estos 30 años su hoja de servicios en los banquillos es extensa y exitosa. Clubes como Atlante, Pachuca, Osasuna, Atlético, Zaragoza, Espanyol, Al Wahda, Leganés, Monterrey, Mallorca y ahora Valencia han pasado por sus manos, como lo han hecho las selecciones de México, Japón, Egipto y otra vez México en el último Mundial.
Aguirre no es sólo meticuloso con la táctica. Es mucho más, un motivador que termina sacando lo mejor de sus jugadores. “Los buenos equipos se hacen con camadas bonitas e inversiones acertadas”, explicó en un reportaje para AS en el pasado. “A mí me gustaría tener catorce jugadores de la cantera, esos son los que te mantienen el equipo, los que han mamado el espíritu del club, los que se lo han currado, los que han ido a entrenarse en autobús. Un técnico dirige a un equipo, pero el vestuario lo hacen los jugadores, aquellos que le dicen a un compañero que está durmiendo poco o tiene problemas con una chica”. El mexicano es de esos que antepone el grupo a cualquier otro orden de cosas.
Javier Aguirre también resulta alguien familiar para el aficionado del Real Madrid. Desde que debutó en la Liga española en el banquillo de Osasuna, en 1996, se ha enfrentado al club blanco en 27 ocasiones con seis equipos diferentes. Con Osasuna le venció dos veces, y con el Zaragoza y el Mallorca, una. Con Espanyol, Atlético y Leganés nunca pudo ganar. “Recuerdo ese 2-3 (la victoria con el Zaragoza) en el Bernabéu en la temporada 2010-11. Mourinho era el entrenador. Pero en la primera jornada de la siguiente nos metieron un 0-5, los hice enojar (ríe). Es una anécdota bonita. Me vacunaron bien. Le tengo muchísimo respeto al Madrid y Mourinho es un técnico top. Al Madrid le he ganado cuatro partidos. Como dicen acá en España: ‘No hay quinto malo’. Es un bonito refrán”.
El duelo particular de los dos viejos rockeros del banquillo que se enfrentan hoy es para José Mourinho, pero siempre hubo tensión e igualdad. Los dos se han enfrentado en cinco ocasiones, todas en la primera etapa de Mou en el Real Madrid. Cosechó el Vasco dos empates dirigiendo al Espanyol y con el Zaragoza dos derrotas y la referida victoria (2-3) en el Bernabéu, en 2011.


