Porto-Nápoles / Gabri Veiga, el príncipe dragón
El Porto gana su primer partido en esta Champions ante el Nápoles gracias a un gol y una asistencia del centrocampista español. Samu marcó de penalti.
El inicio del Porto fue arrollador. Antes del 5′ Pepe vio como le anulaban un gol por fuera de juego y en el 11′ Bednarek puso por delante a los portugueses con un cabezazo en un córner botado por Gabri Veiga. Entre ambas acciones, Borja Sainz se quedó a centímetros de marcar un golazo por la escuadra.
Del Nápoles se supo poco en el primer cuarto de hora, hasta que Hojlund reclamó un penalti por una zancadilla en el área que el árbitro inglés Dave England no consideró suficiente y el VAR tampoco. Un acercamiento que dio confianza al equipo de Allegri, que se estiró y equilibró el juego. El delantero danés rozó el empate a la media hora, pero su zurdazo desde la media luna se fue lamiendo el poste izquierdo.
Antes del descanso, Gabri Veiga lanzó una falta directa al lateral de la red, pero fue el Oporto quien encontró el gol. De Bruyne centró al área y Costa detuvo el primer remate de Hojlund, pero no pudo hacer nada ante el rechace que cazó McTominay.
Gabri Veiga, decisivo
Al poco de iniciarse la segunda parte, Bednarek volvió a demostrar su peligro a balón parado. Esta vez su cabezazo dio en el poste. Las entradas de Samu y Giménez también fueron una declaración de intenciones de Farioli, que no se conformaba con el empate. Y fue precisamente Giménez el que en el 70′ asistió a Gabri Veiga en una contra para que el español anotara el 2-1.
Samu perdonó el 3-1 en una contra en la que decidió chutar cuando tenía mejores opciones, pero por suerte para el Porto, Kiwior no falló en otra jugada a balón parado, esta vez botada por Hwang In-Beom, que había sustituido a Veiga en los minutos finales. Cuando el partido tocaba a su fin, Samu fue derribado en el área por Rafa Marín, que vio la roja, y el propio delantero español se ocupó de transformar en gol el penalti.


