Política Duro golpe para Trump
Los demócratas han recuperado el control de la Cámara de Representantes y del Senado en unos comicios en los que han ganado en territorios tradicionalmente republicanos.
Una victoria significativa para los demócratas porque, apenas dos años después de su derrota en las últimas presidenciales, han obtenido victorias en feudos habitualmente favorables a los republicanos. El caso más ilustrativo fue el de Texas, donde el demócrata James Talarico derrotó al republicano Ken Paxton en la contienda por el Senado, mientras que Gina Hinojosa se impuso al gobernador Greg Abbott.
No fue el único vuelco electoral destacable. En el Senado, los demócratas también arrebataron a los republicanos escaños en el Senado en Maine, Ohio, Kansas, Iowa, Carolina del Norte y Carolina del Sur, para alcanzar así los 54 senadores. Llamó la atención la victoria en Kansas, un estado donde el Partido Demócrata no ganaba una elección al Senado desde 1932.
Los demócratas conquistaron más de dos docenas de distritos que habían votado por Trump en 2024, algunos de ellos con ventajas de dos dígitos para el republicano. Una serie de resultados que proyecta el descontento de la ciudadanía con la gestión de la actual administración, por cuestiones relacionadas con el coste de la vida, la economía y decisiones políticas del presidente.
El resultado supone un importante revés para Trump y su agenda política. Al perder el control del Congreso, el presidente ve reducida su capacidad para impulsar nuevas iniciativas legislativas durante la recta final de su mandato, al tiempo que los demócratas dispondrán de mayores herramientas para condicionar la acción del Gobierno.
“No lo considero un revés para mí”
El presidente, en una entrevista telefónica con Fox News, admitió estar “un poco sorprendido” por el resultado. No obstante, defendió el balance de sus dos años de mandato y que tuvieron actos de campaña “muy multitudinarios”. También reconoció que los demócratas hicieron “un buen trabajo”, y no consideró el resultado como “un revés” para él.
“Hemos tenido los dos mejores años en la historia de la presidencia en lo que respecta a la economía y a todo lo que hemos hecho”, añadió. Las elecciones de mitad de mandato suelen traducirse en pérdidas para el partido que ocupa la Casa Blanca. Sin embargo, en esta ocasión, los republicanos no solo cedieron escaños, sino que perdieron el control de las dos cámaras del Congreso.


