Investigan si el avión que cayó en Florida comenzó a desintegrarse antes de estrellarse contra el suelo
Las autoridades detectaron indicios de que el Learjet 60 pudo haber perdido componentes en vuelo, aunque todavía no identificaron cuáles ni establecieron una causa. También intentan recuperar el registrador de voz de cabina
InfobaeLa Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos (NTSB, por sus siglas en inglés) investiga si el avión Learjet 60 que cayó este domingo en el condado de Palm Beach, Florida, comenzó a desintegrarse antes de tocar tierra.
Monville también advirtió que podrían encontrar fragmentos a cierta distancia del lugar donde cayó el avión. Los restos quedaron dispersos entre canchas deportivas, comercios y viviendas particulares, y su rescate representa uno de los desafíos principales del operativo.
La aeronave, operada por Aurora Aviation bajo el nombre comercial Upper Jets, había despegado del Aeropuerto Internacional Austin-Bergstrom con destino a North Eleuthera, en Bahamas. A bordo viajaban nueve personas: dos integrantes de la tripulación y siete pasajeros.
La NTSB aún no identificó qué componente pudo haberse separado
Durante la conferencia de prensa, Monville señaló que los indicios de una ruptura parcial todavía forman parte de una línea de investigación. También advirtió que el análisis recién comienza y que podrían hallar fragmentos a cierta distancia del cráter donde cayó el Learjet.
Una de las posibilidades que examina el equipo es que se hayan desprendido componentes de la cola o superficies de control, como el estabilizador horizontal. Sin embargo, la NTSB no confirmó que alguna de esas piezas se hubiera separado durante el descenso. Ante una consulta sobre la posible ubicación de partes de la cola, Chapman señaló que todavía no pueden identificar componentes específicos entre los restos recuperados.
La reconstrucción depende, en buena medida, del hallazgo, la conservación y el examen de los fragmentos. Los investigadores deben establecer dónde quedó cada pieza y determinar si su distribución permite conocer qué ocurrió antes del impacto.
La NTSB pidió a los residentes que no toquen ni trasladen objetos que puedan pertenecer al avión y que avisen a las autoridades locales o federales.
El organismo también solicitó videos, fotografías y testimonios de quienes presenciaron el accidente, ya que ese material puede ayudar a establecer la trayectoria del jet y el momento en que pudo empezar a perder componentes.
El registrador de voz de cabina podría aportar datos decisivos
Según la documentación de mantenimiento, el registrador de voz de cabina estaba instalado en el Learjet. Sin embargo, los investigadores aún no saben si permanecía a bordo al momento del accidente ni si podrán recuperarlo.
El dispositivo almacena las conversaciones y otros sonidos de la cabina, por lo que podría aportar información clave sobre la emergencia.
“Estaríamos en mejores condiciones si lo tuviéramos”, afirmó Chapman durante la conferencia. Su localización y rescate representa uno de los principales obstáculos. Parte de los restos quedó dentro del cráter abierto sobre la carretera, donde la acumulación de agua dificulta el acceso y la recuperación de pruebas, según explicó Monville.

La tripulación informó hielo y turbulencia antes del descenso de emergencia
El avión privado había despegado del Aeropuerto Internacional Austin-Bergstrom, en Texas, y se dirigía a North Eleuthera, en Bahamas.
A las 12.47, cuando volaba a unos 11.000 metros (35.000 pies), la tripulación comunicó que atravesaba hielo transparente leve y turbulencia moderada, con variaciones de altitud de hasta 213 metros (700 pies).
Los pilotos informaron una temperatura exterior de −47 °C (−53 °F) y señalaron que podían manejar la acumulación de hielo, aunque entraban en una zona de precipitación.
La tripulación pidió ascender a unos 11.300 metros (37.000 pies) y recibió autorización. Menos de 30 segundos después, transmitió que descendía y lanzó una llamada de emergencia.
Cerca de las 12.48, informó que se encontraba en una condición de exceso de velocidad durante el descenso; las comunicaciones posteriores no pudieron entenderse con claridad.
“Todos ustedes vieron cómo era el tiempo aquí, en superficie”, dijo Chapman. Y siguió: “Lo que debemos determinar es cómo eran las condiciones meteorológicas en altitud”.
La NTSB examina, a su vez, la información disponible para los pilotos y las decisiones tomadas antes de la emergencia.
Esos elementos, junto con el análisis del campo de restos, permitirán determinar si el hielo, la turbulencia, una falla estructural u otros factores incidieron en el accidente.
Cientos de familias hispanas fueron relocalizadas
El jet cayó cerca de South Military Trail, a unos 11 kilómetros al sudoeste de West Palm Beach, y provocó un incendio en el área.
Las autoridades evacuaron a alrededor de 400 personas, en su mayoría residentes de unas 77 casas móviles cercanas. “Tuvieron que abandonar sus hogares porque el lugar fue declarado escena del crimen y los investigadores necesitan recolectar todas las pruebas. Es una comunidad mayoritariamente hispana”, explicó el comisionado del Distrito 3, Joel Flores, durante la conferencia.
El comisionado detalló que muchos de los vecinos trabajan en la construcción y dependen de sus camionetas para trasladarse y cumplir con sus tareas. La restricción de acceso a la zona también les impide recuperar esos vehículos. “Estamos intentando conseguirles asistencia alimentaria y autos de alquiler para que puedan movilizarse”, señaló Flores.


