Elecciones ‘midterm’ en Estados Unidos: qué se vota este martes, qué se juega Trump y qué dicen las encuestas

Los comicios deciden la composición del Congreso, del Senado y escoge a gobernadores y otros cargos estatales y locales.

Mario Espinosa de los Monteros
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Este martes 3 de noviembre se celebran las elecciones midterms de Estados Unidos que decidirán la composición del Congreso, el órgano que elabora y aprueba las leyes y actualmente dominado por el partido Republicano de Donald Trump. También se renuevan aproximadamente un tercio de sus 100 senadores y escoge a gobernadores y otros cargos estatales y locales. Según una encuesta elaborada por The New York Times y Siena, tan solo el 41% de los votantes apoyan al actual gobierno de Trump, lastrado por el aumento de los precios.

Las midterm no solo escoge el nuevo Congreso. También sirve como termómetro. Como se celebra cada dos años –justo a mitad del mandato presidencia, de ahí su nombre, que significa ‘a mitad de mandato’–, mide la aceptación del presidente. Las elecciones a mitad de mandato pueden cambiar el equilibrio de poder en Estados Unidos. Si los demócratas consiguen mayoría en las Cámaras, podrán hacer una oposición más agresiva y dificultar la aprobación de leyes. Si eso ocurre, Trump deberá negociar con un Congreso controlado por los demócratas.

El presidente llega con mayorías muy justas a las midterms: cuatro escaños bastan para que los republicanos pierdan el control de la Cámara de Representantes y en el Senado. Ahora mismo, Trump cuenta con 219 escaños, solo uno por encima de la mayoría (los demócratas tienen 214).

¿Por qué baja el apoyo a Trump?

Cuando Trump comenzó su segundo mandato, en noviembre de 2024, prometió reducir el coste de vida. Hoy, llenar el tanque de una camioneta Ford F-150 cuesta 30 dólares más que hace un año, las hipotecas se han disparado (y frenado la venta de vivienda) y los precios han aumentado más que los salarios. El presidente puede pagar ahora el coste, nunca mejor dicho, de no haber cumplido su promesa de meter al país en una “época dorada” económica.

El incremento del precio del combustible, provocado por la guerra en Irán, que él mismo inició, castiga al transporte y agricultura, sectores muy relacionados con estados conservadores como Iowa, Kansas, Ohio y Texas. trabajan los estados. “El costo de las cosas es, sin duda, lo primero de lo que habla la gente, pero también se queja de que sus salarios no siguen el ritmo del coste”, explica a AP Liz Shuler, presidenta de la Federación Estadounidense del Trabajo y Congreso de Organizaciones Industriales (AFL-CIO, por sus siglas en inglés).

“La gente odia pagar más por la gasolina, y los precios han subido muchísimo”, indica a ese medio Stephen Moore, exasesor económico de Trump. “La situación con Irán ha tenido un gran impacto en la economía, y los republicanos podrían pagar un alto precio por ello”.

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