Diomande se hace intocable

A misil limpio, como su gol a 120km/h al Racing, el marfileño es clave de este Real Madrid mejorado y en racha. Siete titularidades, siete triunfos blancos.

Carlos Forjanes
As
Habíamos visto su descaro en Leganés, su manera de irse de rivales en Lepzig, incluso su habilidad para finalizar por ambos flancos, pero lo que no sabíamos, porque se lo había guardado para sí, es que Yan Diomande tiene un lanzacohetes en su pierna derecha. Pero con sustancia. Más allá de lo estético, su impacto es global: siete partidos titular, siete triunfos del Real Madrid. El equipo carbura como nunca antes en la temporada y es con el marfileño como uno de sus motores.

Su tres últimos goles han sido así, a puro zambombazo. El 4-1 al Sevilla, derechazo desde la línea de cal del borde del área. El 4-1 al Leipzig, un par de metros más adelantado, pero con mucha mayor dificultad, de volea. Y este último, en Santander, una combinación mejorada de ambos. Lejos como el primero, complejo como el segundo. Como si propias mente y cuerpo se hubieran propuesto evolucionar hacia la consecución del chut supremo. Una obra de arte para superar a Agirrezabala propulsando con precisión de delineante el balón a 120,2 kilómetros por hora (3,3 revoluciones de la pelota por segundo) desde 19 metros de distancia.

Diomande se hace intocableDiomande le regaló su camiseta a un recogepelotas del Racing. JAVIER GANDUL

Un in crescendo que viene muy marcado tras el súper parón, en el que ya dejó patente con Costa de Marfil que andaba piendo pista para despegar. Desde entonces han sido seis goles en los que ha impreso su rúbrica, ya fuera como autor (tres) o como colaborador necesario (tres asistencias). Metiéndole picante, además. Sólo lleva cinco regates menos (34 a 39) que Mbappé habiendo estado el francés 512 minutos más sobre el terreno de juego.

Sea Diomande causa o efecto de esta buena racha madridista, que cada cual decida si fue antes el huevo o la gallina, queda fuera todo debate que si el marfileño se ha propuesto en su hoja de tarear el exprimir la larga ausencia liguera por sanción de Vinicius, lo está cumpliendo con creces. Check.

“Cuando los jugadores más ofensivos hacen trabajo de sacrificio, el mensaje al grupo es positivo”

Mourinho, tras el 0-3 al Racing, preguntado por Diomande y Bellingham.

Esa banda izquierda que venía poblando sin discusión Vini, ahora es el perfil desde el que es más visible (y efectivo) el mejor Diomande. Estas tres espectaculares últimas dianas del marfileño vinieron desde poder perfilarse para el disparo con la diestra, por ocupar espacios de extremo izquierdo. También con capacidad de generar otras situaciones jugosas. El equipo blanco pidió un posible penalti de Mantilla al 25 madridista por un pisotón, que Munuera Montero consideró residual, en el minuto 5. Es una máquina de generar peligro.

Diomande se hace intocableDiomande presiona al racinguista Pablo Pérez durante el partido en El Sardinero. Pedro Puente Hoyos

Sacrificio, también

Mourinho ha ido queriendo darle paso sin urgencias de ningún tipo. Pero quedó patente, cuando aún ni había debutado su nuevo pupilo, que le gustaba la actitud con la que había fichado Yan, cuando dijo aquello de que iba “a morir” por su entrenador. “Sin seguirla palabra por palabra, es una expresión que me gusta”, replicó días después el portugués. “Me gustaría más que muriera por el grupo, por el Real Madrid. Pero sé lo que quiere decir en relación al grupo de trabajo y al club cuando usa mi nombre... Pero las palabras son fáciles. Es más difícil pasar a la acción”. Lo ha hecho, arriba y cuando hay que recuperar la pelota, labores más de ‘morir’ que de lucir.

Y para Mou, toda una fuente de tranquilidad porque Diomande le cumple también cuando hay que bajar al barro. Preguntado por la esforzada labor defensiva de joven marfileño y de Bellingham, al portugués se le notó henchido de orgullo: “Cuando los jugadores más ofensivos hacen trabajo de sacrificio es un mensaje positivo al grupo”. Entre ellos, a Vinicius cuando vuelva. En Liga, no será al menos hasta el 29 de noviembre...

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