Con ritmo de Atleti campeón
El equipo de esta 26-27 tiene mejores números tras los 11 primeros partidos que el que conquistó la Liga 20-21. Solo le superan el de la 13-14 y el de la 95-96, que también acabaron en Neptuno.
El Atlético de la actual temporada es el tercero mejor de la historia de la competición. Solo llevaban más puntos a estas alturas el de la 1995-96, que con Radomir Antic acumulaba 29 puntos (nueve triunfos y dos empates) y terminó campeón de Liga y Copa; y el de la 2013-14, que en el arreón inicial hizo 30 puntos (diez triunfos y una derrota en casa del Espanyol) para, de igual manera, conquistar el título de Liga en la última jornada en el Camp Nou. A la par que el actual, en la 2012-13, en la jornada 11 el equipo llevaba 28 puntos, pero con un balance goleador de +13, por +14 que registra hoy.
El Atlético, después de 11 partidos
| Puntos | G-E-P | GF-GC | Terminó... | |
|---|---|---|---|---|
| 2013-14 | 30 | 10-0-1 | 28-8 | 1º |
| 1995-96 | 29 | 9-2-0 | 21-3 | 1º |
| 2026-27 | 28 | 9-1-1 | 22-8 | ? |
| 2012-13 | 28 | 9-1-1 | 24-11 | 3º |
| 2020-21 | 26 | 8-2-1 | 21-4 | 1º |
| 2023-24 | 25 | 8-1-2 | 21-4 | 4º |
Hay varias claves para explicar este buen momento. Este Atlético es más sólido y tiene más calidad a todos los niveles. Simeone se ha encontrado un grupo de 15 o 16 futbolistas que pueden ser titulares sin que el equipo se caiga. Los fichajes de este verano están funcionando y los del anterior que estaban en entredicho, como Baena y Cardoso, también. “Estamos en construcción”, insiste Simeone. En el club y en el vestuario están de acuerdo y son optimistas con que el rendimiento del bloque, la constancia y la contundencia, pueden incluso mejorar. Todos son conscientes de que Barça y Madrid van a conceder pocos despistes en la pelea por la Liga.
Construcción desde la puerta a cero
El Atlético es ya el equipo menos goleado de Primera. Solo ocho tantos encajados, de los que tres han sido de penalti (dos del Villarreal y el del Alavés) y uno a balón parado (Real Madrid). Oblak, a un nivel sobresaliente cuando le toca aparecer, ha dejado la puerta a cero en seis jornadas de once. Solo la mala tarde de San Mamés (3-0) empaña el registro de goles recibidos.
También el equipo ha elevado notablemente la producción fuera de casa. En el Metropolitano siempre ha sido un equipo convincente, pero en los últimos años se le veían las costuras cuando le tocaba viajar. En la 25-26 solo ganó seis partidos como visitante. En la actual, con solo seis salidas, lleva ya cinco triunfos. Perdió en Bilbao, pero ha ganado en los campos del Sevilla, la Real Sociedad, el Alavés, el Espanyol y el Levante. Por comparar, en esos cinco estadios en la pasada Liga el Atleti sacó tres empates y dos derrotas. Ahora, no solo los resultados han cambiado para bien, sino que el plan y la actitud son diferentes de principio a fin.
Baena y Grimaldo, al alza; Lookman, tocado
Simeone, decíamos, tiene un buen ramillete de futbolistas con potencial para ser titulares en partidos grandes y algunos están especialmente con la flecha para arriba. El caso más evidente, por contraste con el curso anterior, es el de Baena. De las dudas del pasado, quedándose sin sitio en el plan inicial, a ser determinante. En Liga lleva cinco goles y tres asistencias. En el Ciutat dio una a Giuliano, pero también fueron suyos los pases a Hjulmand en el gol anulado y a Grimaldo en el 0-1, desviado por un rival. Precisamente el lateral es otro de los rojiblancos más inspirados. En las últimas siete jornadas ha marcado cuatro goles, registros propios de un killer. Giuliano suma y sigue (tres goles, dos asistencias, el penalti más roja provocado en el derbi...), Hancko y Llorente siguen fiables, Pubill crece, Barrios lidera, Cuti, Koke y Cardoso brillaban hasta sus lesiones...
Y, a cambio, hay futbolistas con margen de crecimiento. Julián Alvarez va cogiendo vuelo. Asistencia en Cornellà y goles al Stuttgart y el Depor, pero la sensación de que tiene más para dar y, sobre todo, que puede haber un mejor entendimiento con sus compañeros. Jonathan David, seco desde el parón, Sorloth y Lookman (especialmente el nigeriano) tienen que sumar más tanto como revulsivos como cuando les toque de inicio. Hay ilusión y hay trabajo por delante.


