Una cinta de VHS y su nombre mal escrito en un FAX: así evitó la AFA que Messi jugase con España
La RFEF hizo de todo para que la hoy leyenda argentina pudiera vestir la camiseta de La Roja. Pasó bajo el radar de la AFA hasta que una cinta cambió todo.
La RFEF intentó de todas las maneras posibles contar con el diez en sus inferiores. Con apenas 16 años, aterrizado apenas tres años antes a La Masía, la federación tenía entre ceja y ceja convencer al argentino para cambiar de pasaporte. Generación del 87, la misma que Piqué o Cesc, sus compañeros en el Barcelona hicieron de todo para hacerle cambiar de opinión. Porque el sueño de Leo era debutar con la Albiceleste, selección que, por aquél entonces, ni siquiera había escuchado hablar ni de su nombre ni de su calidad.
El 27 de agosto de 2003, España le gana a Argentina (3-2) en la semifinal del Mundial Sub-17 de Finlandia, todavía sin Leo, aunque empezaba a meterse en el radar. Al día siguiente, y como recuerda Hugo Tocalli, seleccionador de aquél equipo, en el hotel que compartían ambos combinados se cruza con el cocinero de la Roja: “Si hubieras tenido a ese chaval del Barcelona, eras campeón del mundo”. En palabras a la FIFA, el técnico solo pudo preguntar si era del propio Messi del que hablaban. Aquella confirmación fue un jarro de agua fría para el seleccionador.
Días antes recibió un paquete que cambiaría todo. ¿El contenido? Una cinta VHS enviada por Claudio Vivas, asistente de Marcelo Bielsa en la mayor, con las mejores jugadas de Leo en la cantera culé. El propio Vivas obtuvo ese paquete en una reunión improvisada con Horacio Gaggioli, uno de los primeros agentes del diez, en el Hotel Princesa Sofía de Barcelona, aprovechando una gira improvisada de la dirección técnica a Europa. En España, Leo causaba sensación semana tras semana. En Argentina ni siquiera conocían su nombre.
La idea de la cinta fue sacada de la cabeza de Jorge Messi, padre de Leo, en un intento de acercar a su hijo a realizar otro sueño. “Este chico es un fenómeno”, recuerda Vivas que le dijo Bielsa nada mas visualizar la cinta. El filme tardó tres meses en llegar a las manos de Tocalli, que nada más verlo pidió de urgencia a la AFA “organizar un amistoso para blindar a semejante diamante”. Con una guía telefónica en mano, llamó a todos los Messi de Rosario hasta dar con la abuela, primero; el tío, después; hasta llegar a Jorge. “Que no se te escape este pibe”, le dijo Vivas a Tocalli. dicho y hecho. Tal fue la necesidad que el primer burofax que llegó a La Masía con el membrete de la AFA convocaba a un tal ‘Leonel Mecci’.
España se quedó con la miel en los labios. “No lo habían convocado nunca y me preguntó su seleccionador, Hugo Tocali, que era amigo mío. Me dice: ‘¿Míster, es verdad que hay un jugador en el Barcelona buenísimo?’. Y yo le contesté que sí, y que como no lo habían llevado íbamos a ganarles el Mundial. Me respondió que después del torneo iban a montar un partido para convocarlo y llamarlo y así fue, en noviembre de 2003, cuando Argentina definitivamente lo capta”, rememoró Ginés Meléndez, antiguo coordinador de las inferiores de la Selección, a AS. “Me acuerdo una vez que casi conseguimos convencerle, pero era muy pequeño entonces, y nada... Hubiera cambiado un poco la historia. Un día me dijo Vicente del Bosque: ‘Si llegas a conseguir que juegue con nosotros, habríamos ganado otros dos o tres Mundiales más’”, cerró.


