Ucrania retomó los ataques con drones contra refinerías rusas
El gobernador Viacheslav Fedorishchev confirmó el bombardeo nocturno sobre una planta de Rosneft en Novokuibishevsk, a 800 kilómetros de la frontera, mientras Kiev no emitió comentarios inmediatos sobre la ofensiva
InfobaeUcrania reanudó sus ataques con drones contra refinerías de petróleo rusas tras una breve pausa, según reconoció este viernes el viceprimer ministro ruso para Asuntos Energéticos, Alexander Novak, quien advirtió que la ofensiva podría reducir las exportaciones de diésel previstas por Moscú. El Kremlin, sin embargo, descartó que los bombardeos comprometan una eventual negociación con Kiev.
“Hubo un ataque durante la noche contra instalaciones rusas de procesamiento de petróleo: específicamente, tres refinerías y un complejo gasoquímico”, declaró Novak a un periodista de la televisión estatal rusa. “Tuvimos una pausa que duró cierto tiempo, pero hoy los ataques contra las refinerías se reanudaron”, añadió.

La prensa rusa y ucraniana también reportó un ataque contra instalaciones en la región de Briansk pertenecientes a una empresa de conservas que suministra alimentos al Ejército ruso. La refinería afectada en Samara está ubicada en la ciudad de Novokuibishevsk y pertenece a Rosneft, la mayor petrolera del país, que ya había sido blanco de ataques ucranianos en varias ocasiones, la última de ellas a mediados de agosto.
El acuerdo de diésel entre Washington y Moscú
El reinicio de los ataques se produce en medio de un acuerdo entre Trump y el presidente ruso, Vladimir Putin, para aliviar las sanciones sobre Moscú a cambio de que el Kremlin libere diésel a los mercados internacionales. El pacto, cerrado a principios de octubre, contempla la reanudación de los envíos al menos hasta abril de 2027.
El acuerdo generó rechazo en Kiev y entre los aliados europeos de Ucrania. Tras su firma, Trump anunció de manera sorpresiva un “alto el fuego energético” entre Rusia y Ucrania del que, según dijo el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, no tenía conocimiento alguno.
El pacto busca frenar la suba del precio del diésel en momentos en que Estados Unidos consume cerca de 3,9 millones de barriles diarios de ese combustible. Analistas han vinculado el encarecimiento del combustible con la guerra que Estados Unidos e Israel lanzaron contra Irán en febrero.
Novak informó que Rusia envió alrededor de 510 mil toneladas de diésel a los mercados globales en octubre en el marco del acuerdo y señaló: “Estamos planeando una cantidad mayor para noviembre”, de unas 2,15 millones de toneladas. No obstante, advirtió que los ataques ucranianos contra las refinerías “podrían ciertamente llevar a una reducción de los volúmenes de suministro”, aunque “quizás solo levemente”. “Esto sin dudas impactará en los mercados globales”, agregó, y acusó que “las acciones de los drones ucranianos contra nuestras refinerías son indudablemente perjudiciales para los mercados globales”.
Presión de Washington antes de las elecciones de medio término
Washington había presionado a Kiev en las últimas semanas para que cesara los ataques contra las refinerías rusas, al punto de limitar la entrega de armamento y tecnología a Ucrania. El objetivo de Trump es frenar el alza del precio del diésel y, con ello, contener una inflación que ha golpeado a sectores clave de su electorado, como el transporte, la agricultura y la ganadería.
El acuerdo con Putin se cerró en vísperas de las elecciones legislativas de medio término previstas para el 3 de noviembre en Estados Unidos.


