Rusia confisca más activos de empresas europeas en represalia por el apoyo a Ucrania
El decreto firmado por Vladimir Putin transfirió la gestión temporal de propiedades locales de firmas francesas, alemanas, suecas y belgas a sociedades rusas poco conocidas, mediante una orden difundida el jueves
Infobae
El Kremlin ordenó la toma de control de activos locales pertenecientes a cuatro compañías europeas de Francia, Alemania, Suecia y Bélgica, según un decreto firmado por el presidente ruso Vladimir Putin. La medida se enmarca como represalia por el respaldo de los países europeos a Ucrania durante la guerra.
La administración temporal de las propiedades de las firmas europeas quedó en manos de empresas rusas hasta ahora poco conocidas.
El Kremlin señaló que la toma de los activos de Tarkett, Menshen, Sverige International Holdings y Ontex continúa una tendencia iniciada el mes pasado, cuando Rusia tomó medidas similares contra el gigante alimentario Nestlé y las cadenas minoristas Auchan y Metro.

Peskov explicó: “Su país de origen fue uno de los factores tomados en cuenta al tomar la decisión”, y agregó que estos países estuvieron involucrados en “expropiaciones ilegales de propiedad rusa”.
Según el Kremlin, las medidas responden a la participación de naciones de la Unión Europea (UE) en “hostilidades directas en el campo de batalla”, aunque calificó los pasos como “reversibles”.
Ontex, que emplea a 350 personas en Rusia y opera una fábrica en las afueras de Moscú, informó que fue notificada sobre el decreto y que “considerará las acciones apropiadas para salvaguardar sus activos y la continuidad de las operaciones de Ontex Rusia”.
Sonoco, por su parte, indicó en su informe de 2025 que había finalizado su propia salida de Rusia en 2022, pero que adquirió activos adicionales (equivalentes al 0,5% del total de la compañía) como parte de la operación de compra de Eviosys.

Tarkett afirmó que está “perdiendo el control efectivo sobre sus operaciones en Rusia” y que se encuentra evaluando la situación.
Putin reconoce “desventajas” en la confiscación de activos
Antes de la publicación del decreto, Putin se dirigió a empresarios rusos y reconoció que la toma de activos occidentales tiene “ciertas desventajas”, aunque no ofreció más detalles al respecto.
El mandatario instó a las empresas rusas que se hacen cargo de los activos extranjeros a buscar fuentes de financiamiento nacionales en lugar de recurrir a capital externo. Citó la crisis financiera global de 2008, que tuvo un impacto profundo en la economía rusa, como ejemplo de los riesgos de una exposición excesiva a los mercados internacionales. Putin sostuvo que los países extranjeros persiguen sus propios intereses a través de la inversión.


