Quién fue Charles Stanley Gifford, el padre biológico de Marilyn Monroe que nunca la reconoció y por qué su identidad fue un misterio por décadas
La estrella intentó acercarse varias veces al hombre señalado por su propia mamá, pero él evitó reconocer cualquier vínculo familiar hasta su muerte en California
InfobaeDurante décadas, la identidad del padre de Marilyn Monroe fue una incógnita que atravesó su vida privada y también el relato público sobre la actriz. En su certificado de nacimiento figuraba Martin Edward Mortensen, esposo de su madre, Gladys Pearl Baker, pero esa versión no coincidía con lo que ella le había contado: el hombre de una fotografía enmarcada era su verdadero padre.

La duda quedó despejada en 2022, cuando una investigación genética difundida en el documental francés Marilyn, su último secreto concluyó que Gifford era su padre biológico. La confirmación llegó casi seis décadas después de la muerte de Monroe, pero no modificó una historia marcada por los intentos fallidos de la actriz por acercarse a él.
Charles Stanley Gifford nació en Newport, Rhode Island, en 1898, y desarrolló parte de su carrera en la industria cinematográfica de California. Fue supervisor en los estudios RKO y, según las reconstrucciones recogidas por medios estadounidenses, allí conoció a Gladys Baker, quien trabajaba como montadora de películas.

Él se había casado con Lillian Priester en 1919 y tuvo dos hijos con ella. El matrimonio terminó años después. En ese período, mantuvo la relación con quien sería la mamá de Marilyn Monroe, quien seguía legalmente casada con Mortensen cuando quedó embarazada. Por esa razón, el apellido de su marido apareció en el documento de nacimiento de la niña, registrada como Norma Jeane Mortenson.
La actriz, que pasó parte de su infancia entre familias de acogida y un orfanato debido a los problemas de salud mental de su madre, buscó respuestas sobre su padre desde joven. James Dougherty, su primer marido, recordó en el documental Marilyn Monroe: La diosa mortal que ella lo llamó por teléfono y se identificó. Según ese testimonio, Gifford respondió que no la conocía y le pidió que hablara con su abogado.
Otros relatos señalan que Monroe volvió a buscarlo en 1950, cuando ya había iniciado su carrera en Hollywood. Gifford le habría dicho que estaba casado, que tenía hijos y que no quería problemas. Los reiterados rechazos afectaron profundamente a la actriz, de acuerdo con personas de su entorno que recordaron esos episodios.
Una tarjeta firmada por Gifford y la prueba de ADN que confirmó la paternidad
Pese a su negativa a establecer una relación, Gifford dejó un indicio material de contacto: una tarjeta de pronta recuperación enviada a Monroe en una fecha no precisada. El mensaje impreso incluía buenos deseos, y él agregó a mano el nombre de la actriz, aunque lo escribió como “Marylyn”.
La tarjeta llevaba una posdata firmada por “Stanley Gifford”, con la dirección de su granja lechera Red Rock Dairy Farm, en Hemet, California. El documento mostró que Gifford sabía cómo localizar a Monroe, aunque no equivale a un reconocimiento público ni a una relación sostenida entre ambos.

La confirmación científica llegó en junio de 2022. El equipo del documental Marilyn, su último secreto examinó un mechón del pelo de ella, preservado tras su muerte en 1962, y comparó el material genético recuperado con el de una descendiente de Gifford.
El análisis presentó dificultades porque Monroe se decoloraba el cabello con frecuencia, un proceso que había deteriorado buena parte del ADN disponible. Sin embargo, los especialistas lograron obtener una muestra suficiente para el cotejo. La prueba genética confirmó que Charles Stanley Gifford era el padre biológico de Marilyn Monroe.
Monroe murió el 5 de agosto de 1962, a los 36 años, por una sobredosis de barbitúricos. Gifford falleció tres años más tarde, sin que existiera un reconocimiento público de su paternidad. La identificación genética cerró el misterio en torno a su origen, aunque llegó décadas después de que la actriz intentara encontrar una respuesta por cuenta propia.


