Massimo Moratti: “Me puse más contento cuando eliminamos al Barça que en la final contra el Bayern”
El empresario italiano, antiguo presidente del Inter, atiende a AS rememorando su época al frente del club de Milán.
La conversación con AS es por teléfono, desde Milán. Moratti, exquisito y educado en el trato, sigue siendo un hedonista, un héroe mundano del calcio. Efectivamente, le gusta disfrutar, sentir y probar emociones. Al final, todo se reduce al amor. Por el fútbol; por la vida. Como el colágeno, beneficia la piel y la amalgama de articulaciones… Y no admite perdón ni juicio alguno, como la mejor de las pasiones.
- Presidente (también lo fue honorario del Inter), le llamaré así porque en Italia los formalismos son importantes. Hace algunos días leí una entrevista de Joan Laporta al Corriere della Sera, donde reconoció que el Barça trató de fichar a Lautaro, pero lo frenó Marotta.
Hace mucho tiempo que no hablo con Laporta, pero es lógico. Lautaro es historia del Inter. Es normal que haya decidido no venderlo. Quizás se retire ahí.
- Siempre en óptica Inter y Barça, este año Ronaldo ha cumplido cincuenta años. Se lo arrebató a los culés, y el fútbol quizás cambió para siempre. ¿Cómo fue esa operación relámpago ya de madrugada?
El tema es que el Barça fijó un precio. Quizás, pensaron que era alto, pero para mí no lo era. Lo vi interesante, asequible. Se podía afrontar. Después, claro está, ellos se arrepintieron, pero era demasiado tarde. El acuerdo estaba cerrado con el Inter. Ronaldo estaba encantado de venir a jugar a Italia. Esto también incidió en el fichaje. El Barça se cabreó mucho, porque no lo esperaba. Creían que con esa cantidad no saldría, pero para mí no fue un problema.
- Giovanni Branchini me contó una vez que el Barça le prometió unas cifras en la renovación, y después se echó atrás. Cambiando de tema… Las relaciones con el Madrid, ¿cómo han ido siempre? Florentino le quitó a Mourinho, su hijo pródigo.
Excepcionales, siempre. Ningún problema. La relación que tuvimos fue saludable, agradable… Sí, incluso cuando ficharon a Mourinho. Yo soy una persona tranquila que ama el fútbol en todas sus esferas. Es un deporte puede suceder de todo, y eso lo hace más grande. Hay que relativizar las cosas. Se quiso ir, y se marchó.
- Mou quería ir al Madrid. Da la sensación que usted se lo tomó con mucha naturalidad.
Sí, se quería marchar. ¿Qué podía hacer yo? Su ilusión era vivir una aventura con el Madrid. Así fue. Hoy nuevamente le vemos allí.
“Mourinho es uno de los mejores preparados para gestionar magníficamente un grupo”
Massimo Moratti, empresario italiano
- ¿Le ve cambiado en lo futbolístico? Más allá de su último asalto al Camp Nou, ¿le ve distinto? Hasta el 3-4 del Olímpico contra la Roma, se hablaba de ocaso a su carrera como entrenador. Hoy todo ha cambiado drásticamente. Hemos pasado de un opuesto a otro.
Estimo a Mourinho. Conozco su carácter, y eso es complicado de cambiar. Su obstinación por la victoria es siempre reconocible. Gran personalidad, determinación… El tema es que sí ha cambiado el fútbol, cada vez más complicado. Lleno de novedades, modernas ideas… Hay que adaptarse, pero Mou es el mismo. Añadir también que hoy los futbolistas no son los de antes… Es decir, el sentimiento de pertenencia tiene equilibrios frágiles. Menos compromiso con un club, sin duda. No es fácil gestionar todo eso. En ese sentido, Mourinho es uno de los mejores preparados para gestionar magníficamente un grupo. Dotarlo de gen ganador. No tengo dudas. Insisto, porque lo conozco. Es el mejor entrenador que siempre tuve en el Inter. Estoy muy unido a él… Lo que hizo aquí en dos años fue lo máximo.
- En su ansiada Champions, ¿disfrutó más cuando eliminaron al Barça o ya en la final contra el Bayern?
Me puse más contento en el Camp Nou. Celebré incluso más el pase a la final tras eliminar al Barça de Pep que después de ganar al Bayern 2-0, ya en el Bernabéu. Fue sensacional todo, sin duda. Inolvidable.
- En una de sus últimas entrevistas leí esto que usted dijo sobre Messi: “Habría hecho una locura por él con tal de ficharlo para el Inter”. ¿Eso es cierto?
Más que locura, te diré otra cosa… Yo lo vi jugar en un Sub’17 cuando aún nadie hablaba de él como estrella mundial. Enseguida entendí que era especial. No solo por su calidad, sino por su hambre y ganas de ganar. Messi ya daba miedo. Recuerdo hablar de él ya entonces en muchos diarios italianos. Lo quise fichar, sí. De hecho, hice que lo llamaran varias veces, pero en ningún momento haciendo nada sucio que pudiera resultar feo. Sabía que el Barça, club que lo había ayudado a crecer, le estaba por hacer un contrato ya. No quise meterme ahí. Lo que vino después es historia. El Barça lo agarró fuerte, sí. También resaltar que Messi, de alguna manera, me agradeció el interés. Me regaló su camiseta para mostrar su simpatía. Me la mandó, sí.
- ¿Messi fue su gran sueño no realizado?
Sí, aunque sabiendo el cariño que se tenían club y jugador no es que forzara mucho, la verdad. No lo considero como algo que no conseguí, porque te digo que no insistí demasiado. Sí admito que se trataba de una de mis grandes debilidades durante esos años. Lo admiré mucho.
- ¿Quién fue entonces el jugador que más deseó y no pudo vestir de nerazzurro?
Eric Cantoná. Un jugador fantástico. Él sí que fue el gran sueño prohibido.
- Última pregunta sobre La Grande Inter de su padre, con Mazzola, Luis Suárez, y esos duelos heroicos contra el Madrid. ¿Qué opinión le merece?
El presidente era mi padre. Quizás representó la historia más bonita del club. Los años de Helenio Herrera, un lustro optando a lograr todo en Italia y el Viejo Continente. Sus Copas de Europa (contra Madrid y Benfica), lo sesenta, siempre con el mismo bloque… Por encima de todos, el gran Luisito, el arquitecto. Un tipo formidable que cambió la dirección del fútbol. Un precursor. Uno de los mejores futbolistas de siempre en el campeonato italiano.
- ¿Todavía le llaman desde el club para pedir consejo sobre determinados futbolistas o nuevos fichajes? Siempre fue un enamorado del calciomercato… Chino Recoba, Roberto Carlos, Baggio, Figo, Zanetti, Vieri, Ibra, Seedorf, Milito, Eto’o… Aciertos, fracasos, pero siempre su amor por el bel calcio. Por hacer divertir a los tifosi.
No. Yo ya me escondo. No respondo. No quiero entrometerme en nada. Trato de mantenerme siempre al margen para no interferir en nada. Estoy fuera del mundo fútbol, aunque lo veo.
- Laporta dijo una vez que le ofreció 250 millones por la cláusula de Messi. No le habrá llamado a usted primero (antes que a Marotta) para tantear la situación, el termómetro sobre una posible salida de Lautaro Martínez. Tras Julián, el Barça ha pujado muy fuerte por él.
No. De verdad, hace muchos años que no hablo con Joan Laporta. Es lógico, por cierto, que el Inter ponga un muro por su capitán y gran emblema


