Malditas reglas
Está claro que no va a acabar pronto esta historia del City que, por interminable, se quiere extender a la UEFA, pero ahí no lo veo nada claro.
Se dice que los testigos fueron deshonestos cuando se les interrogó, lo que, si son a favor de una parte, pues casi se puede entender, pero las trampas del City van desde inflar los traspasos a firmar contratos ficticios de aportaciones, con el fin de hinchar los ingresos y reducir los costes.
La suma que se nombra es de 900 millones de libras, sobre 1000 millones de euros. Eso lleva a la comisión independiente que ha juzgado, a manifestar que se intentaba, con ello, circunvenir las reglas de la Premier League. El City ya ha dicho que va a apelar, pero lo extraño es que no sabemos todavía cuáles van a ser las sanciones.
Es raro, porque para recurrir se debería saber a qué nos enfrentamos, pero este sistema es así. He estado en el Reino Unido estos últimos días y mis colegas británicos me han indicado que les sorprende, pero que puede ser… Esos mismos abogados me han aventurado un sinfín de pleitos posibles. Parece ser que el City, con la idea de que la mejor defensa es un buen ataque, va a demandar a la Premier, aparte de apelar.
Y, por otro lado, los clubes que se han visto perjudicados por los actos de los citizens del periodo 2009 al 2018, están afilando sus garras legales para solicitar indemnizaciones por no haber podido ganar un título en su momento, o perder la entrada a una Champions, y hasta por haber bajado de categoría. La panoplia es lo que ustedes se quieran imaginar, y más allá…
Está claro que no va a acabar pronto esta historia, que por interminable se quiere extender a la UEFA, pero ahí no lo veo nada claro. Lo que sí es evidente es que la época gloriosa del City (y de paso, de Guardiola), está en entredicho. Pero, para no acabar el lío, los dueños del club, de Abu Dhabi, ya han amenazado con que, si se sanciona duramente (puntos, descenso, quita de títulos…) las inversiones emiratíes en el Reino Unido se verán más que rebajadas.
Es decir, otra vez geopolítica en el deporte… El primer ministro del Reino Unido fue primero laxo, pero tuvo que rectificar para aclarar que nadie está por encima de la ley, ni los petrodólares. Esto es más adictivo que una serie, y, mientras, recomiendo la novela ‘La muerta ajena’, de Claudia Piñeiro. Disfruten y cuídense.


