Liverpool 0-M. City 3 / Clamor contra el City
Hubo un clima de alta tensión en Anfield a lo largo del domingo por la visita del Manchester City, antes, durante y también tras el encuentro.
Phil NobleLas medidas de seguridad fueron más altas de lo normal. No por la rivalidad entre ambos clubes, tampoco por la tradicional animosidad entre las ciudades de Liverpool y Manchester, sino por la sensación rabia y frustración que invadieron a ambas hinchadas, la de los culpables y también la de los perjudicados. La policía escoltó a la afición visitante hasta el estadio, donde la retuvo durante una hora tras el encuentro para evitar cualquier tipo de confrontación en los aledaños del estadio. Dos autobuses del City llegaron al estadio, uno con los jugadores y el cuerpo técnico, y otro vacío para desconcertar a los aficionados del Liverpool que se congregaron con la intención de increpar al equipo de Maresca a su llegada.
Phil NobleAnfield se encargó de recordar el contexto en el que se disputó el partido del domingo. Con cánticos y pancartas dirigidas al Manchester City. Con eslóganes como “todas vuestras estrellas se están apagando”, o una larga sucesión de la palabra cheat (trampa en inglés), con el símbolo de la libra esterlina remplazando la letra e, que se repitió hasta 115 veces, una por cada infracción financiera del City.
Se repitieron los cánticos que anticipaban un descenso administrativo de los celestes, así como un “bastardos tramposos, eso es lo que sois”, que resonó en toda la grada. Los abucheos empezaron ya durante el calentamiento, y continuaron incluso tras el pitido final. En los últimos minutos, Anfield cambió el tradicional “olé” que sigue a cada pase de su equipo, por “tramposos”, cuando era el City quien movía el esférico sobre el césped.
City fans wave inflatable bananas in the crowd ahead of the English Premier League football match between Liverpool and Manchester City.PAUL ELLISRespuesta con bananas
La reacción en la sección visitante fue sacar plátanos hinchables, algo que la hinchada cityzen empezó a hacer en los años ochenta, cuando su equipo vagaba por las categorías inferiores del fútbol inglés. Un recordatorio sobre su pasado más humilde que ha resurgido con un nuevo significado, el del cariño que la hinchada profesará por el club incluso si termina siendo descendido. La afición del City también mostró pancartas en apoyo a sus jugadores, y aludiendo a su confianza en la directiva del club en uno de sus días más difíciles. Un día que no será el último ahora que el City está solo contra el mundo.


