La Unión Europea prepara restricciones a las importaciones en medio de las tensiones comerciales con China
La Comisión presentará en diciembre una herramienta de respuesta que permitiría cerrar de forma inmediata el acceso de terceros países a los 450 millones de consumidores del bloque en casos extremos
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunció que en diciembre presentará un nuevo mecanismo bautizado “Diversify EU”, orientado a reducir los desequilibrios estructurales en las relaciones comerciales del bloque, en especial con China. “Se acabará la dependencia de un único proveedor”, afirmó la mandataria.
Según explicó, el instrumento será “más rápido y preciso” y “no dependerá del país de origen”, lo que permitirá a las empresas reducir riesgos con mayor celeridad. Von der Leyen propuso además un “mecanismo de solidaridad” para actuar cuando un Estado miembro sea objeto de coerción comercial por parte de un tercer país.
A esa herramienta se sumará otra, de carácter más drástico, que permitirá limitar el acceso al mercado único “de forma rápida e inmediata” cuando ello redunde en interés de la Unión. Se trataría de una medida de segunda respuesta, pensada para disuadir a rivales de usar políticas desleales contra empresas europeas o de iniciar una guerra comercial contra el bloque.

“Desarrollaremos un nuevo instrumento para una acción decisiva, limitando el acceso al mercado único cuando esto convenga a los intereses de la Unión, de forma rápida e inmediata”, declaró Von der Leyen.
El déficit comercial y la advertencia desde Beijing
El impulso europeo responde al mayor esfuerzo hasta ahora para reducir el abultado déficit comercial con China, que el año pasado alcanzó los 360.000 millones de euros (404.000 millones de dólares). China ya dejó claro que tomaría represalias si la UE introduce nuevas medidas comerciales o restricciones discriminatorias contra sus empresas o productos que vayan más allá de los acuerdos vigentes.

El Ministerio de Comercio chino respondió el viernes con un comunicado de tono severo: “El lado europeo no puede fantasear con obtener beneficios ejerciendo presión, ni debería subestimar la determinación y la capacidad de China para proteger sus propios intereses”.
Los sectores bajo la lupa y el camino con los híbridos como modelo
La Comisión Europea ya comenzó a evaluar datos comerciales para detectar aumentos repentinos de importaciones, un primer paso hacia la imposición de cuotas en sectores adicionales de bienes provenientes de China y de otros países. El bloque usaría como modelo el acuerdo alcanzado con China sobre importación de vehículos híbridos, que fijó un límite de 350.000 autos al año.
Si la Comisión detecta un pico en las importaciones de un sector, puede recurrir a medidas de salvaguarda, como cuotas, para restringir los volúmenes de ingreso. El organismo evalúa actualmente industrias como la química y la de maquinaria como posibles candidatas a este tipo de protección.
Los líderes europeos propusieron además otros sectores donde les gustaría ver acción: robótica, energía solar y eólica, y el ámbito médico. Sefcovic insistió en que el plan es mantener vías paralelas de diálogo mientras la UE avanza con las acciones necesarias, y transmitió con claridad que el acuerdo alcanzado con China sobre híbridos es apenas el comienzo.
Según el funcionario europeo, serán necesarias más acciones para reequilibrar la relación comercial entre ambos bloques en los próximos meses.


