La caída de Vinicius

El brasileño no remató ni intentó ningún regate en el partido contra la Roma, que jugó minutos después de conocer su severa sanción en Liga.

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Todo un día esperando a Vinicius. Esperando por Vinicius. Primero, la mañana y la tarde en vilo por la sanción que le impusiera el Comité de Disciplina. Cuatro partidos que impactaron en la expedición madridista cuando se dirigía en autobús hacia el Olímpico de Roma. Después, quizás todavía impactado por el ‘shock’ de su severa sanción, un partido sin impacto. En realidad con uno, en sentido negativo: el error, la frívola pérdida, que le costó al Madrid el 2-1. En un partido donde el brasileño no tiró, no regateó y apenas intervino 22 veces en el juego en casi una hora que estuvo sobre el césped. Habrá que esperar para verle en Liga. Habrá que esperar al menos hasta el próximo partido de Champions para ver su segundo gol este curso.


Hay que retroceder casi un año para encontrar un partido con tan poca trascendencia de Vinicius en el juego. Hasta la derrota en Anfield a principios de noviembre pasado, en otro momento bajo en plena ‘guerra’ con Xabi Alonso. En aquel partido en Liverpool el carioca tampoco intentó ningún remate. Tampoco dribló a ningún rival, aunque entonces intentó cinco regates. En el Olímpico de Roma, ni tiró ni intentó regate alguno. Algo inédito en los 310 partidos que ha jugado como titular en el Real Madrid.

El Vinicius de este inicio de temporada parece haber perdido el atrevimiento, el desparpajo y el descaro que solía tener con el balón en los pies. Regatea menos que nunca, lo intenta menos que nunca. Promedia 4,68 intentos de regate cada 90 minutos; consigue sortear a un rival 1,97 veces cada minutos. Es un índice de éxito (42,1%) superior al de las anteriores cinco temporadas, pero lejos de sus momentos más brillantes. Hace cuatro temporadas, por ejemplo, en la 2022-23 intentaba 9,43 regates cada 90 minutos y conseguía regatear 3,71 veces cada 90 minutos. Prácticamente el doble que ahora.

También se le resiste la portería rival. En 731 minutos lleva un gol (el que marcó a la Real Sociedad) y tres asistencias. Es decir, participa en un tanto, como autor o pasador, cada 182 minutos. La campaña pasada lo hacía cada 132,8 minutos. Salvo en su primer curso, ha acabado todas sus temporadas en el Real Madrid con más goles que asistencias. Hace un año, aunque luego tuvo una sequía de tres meses sin marcar, en los diez primeros partidos oficiales marcó cinco goles y dio cuatro asistencias. Un Vinicius completamente distinto.

La caída de ViniciusVinicius, presionado por Wesley en el Roma-Real Madrid.MATTEO CIAMBELLI

El propio futbolista admite que no pasa por su mejor momento. “No digo que estoy preocupado, pero sí enfadado conmigo mismo por no estar en mi mejor versión. Al final, Vini siempre vuelve. Estoy seguro de que el mejor Vinicius va a volver. Es un mal momento para mí, pero tengo que seguir trabajando, que las cosas van a volver”, decía Vinicius en zona mixta tras el partido. Unas declaraciones en modo capitán, asumiendo las críticas. “Los pitos seguramente no me ayuden, pero la afición paga la entrada para decir lo que quiera. Lo mejor es que nos apoyen, porque jugamos mejor con la afición de nuestro lado. Pero prefiero que se me pite a mí, que a uno de nuestros jóvenes”, añadía.

Si el Comité de Apelación no lo remedia, durante más de un mes solo veremos a Vinicius en la Champions. En dos partidos, contra el RB Leipzig en el Bernabéu y contra el AEK en Atenas. Europa espera el regreso de la mejor versión de Vini.

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