Gordon se ha gripado
Firmó cinco asistencias en las cuatro primeras jornadas de Liga y no ha vuelto a dar ni una más. Apenas lleva dos goles y le está faltando magia. La inversión del club fue altísima: 70 millones de euros más diez en variables.
AsAcogido como un ídolo por la afición después de un inicio descollante de temporada (cinco asistencias en las cuatro primeras jornadas), Anthony Gordon ha perdido fuelle. En sus cinco siguientes partidos en Liga (contra el Racing rotó) no ha dado ningún pase de gol. Además, sus cifras realizadoras son flojas. Un gol ante el Getafe (apenas alcanza un 2,29 en Expected Goals) según datos de Statmuse. En la Champions, los datos no son mucho más alentadores. Un gol en Estambul ante el Galatasaray después del famoso regate de Lamine es todo su bagaje. Cero asistencias.
Del bajón de Gordon, lo que más frío ha dejado en las últimas semanas ha sido su falta de magia. Su tremenda calidad física, y su facilidad para tirar desmarques, ser móvil y repetir esfuerzos, le permite generar cosas para su equipo. Sin embargo, su toma de decisiones no está siendo la que se espera de un jugador que ha costado 70 millones de euros. Gordon es, junto, a Rodri, la gran apuesta de la temporada.
Su desencuentro con el gol se consideró anecdótico a principios de temporada, más después de su buena actuación con Inglaterra. En Wembley batió a Unai Simón y también le marcó a Croacia y la República Checa. Con el Barça, sin embargo, se ha atascado. Dejó imágenes de desesperación en el Sánchez Pizjuán y, en general, ha demostrado falta de determinación. El diagnóstico parece evidente. Gordon ofrece un catálogo interesante. Sus ‘ratings’ en las páginas especializadas es notable (6,79 de nota media en Liga, 7.09 en Champions según los datos de Statmuse), una muestra de que hace muchas cosas interesantes para el equipo.
Pero un refuerzo franquicia tiene que dar más, especialmente en partidos grandes. Contra el Madrid, igual que el día del PSG, se mostró activo y aparentemente peligroso. Pero es fácil detectar una alarmante falta de decisión en los últimos metros. En esa faceta, está obligado a dar un último paso para convertirse en un fichaje realmente indiscutible. La inversión del club fue altísima: 70 millones de euros más diez en variables. Capaz de moverse por todo el frente de ataque, es una apuesta estructural de club. La próxima semana, con partidos ante sus paisanos del Aston Villa y el Atlético, será importante.


