Francia dictó condenas rápidas contra más de 200 personas tras los disturbios durante las protestas
Las detenciones ascendieron a unas 2.700 desde el sábado, informó Gerald Darmanin, quien anticipó más condenas mediante procesos acelerados por violencia, saqueos y daños en distintas ciudades del país durante aquella jornada
Infobae
Francia emitió veredictos rápidos en un proceso judicial acelerado tras los disturbios registrados al margen de las movilizaciones del 17 de octubre, mientras el Gobierno prepara un refuerzo del 20% en el despliegue de seguridad para la nueva jornada de protestas prevista para el sábado.
Darmanin precisó que la mitad de quienes recibieron penas de cárcel no contaba con antecedentes penales y que, en términos generales, se trató de hombres de entre 18 y 25 años. El ministro sostuvo que fiscales y jueces encarcelaron a personas que hasta entonces no habían tenido contacto con la Justicia. “Muestra que las decisiones judiciales se aplicaron de una manera extremadamente firme”, afirmó.
Entre los casos juzgados figuró el de Mathilde B., una estudiante de 19 años, y François D., de 20, quienes viajaron a París desde Auxerre. La policía encontró en el bolso del joven una manopla y una navaja automática. Durante la investigación también se incorporaron conversaciones en redes sociales en las que ambos hablaron de “guerra de guerrillas” y de “golpear a policías antidisturbios”.
Tristan Lawless, abogado en Melun, defendió a un acusado para quien la Fiscalía pidió cinco meses de cárcel con ingreso inmediato. El letrado cuestionó el expediente elaborado contra su cliente y declaró que el juicio se basó “en un expediente de 50 páginas que, a mi juicio, se armó con apuro, con informes que a menudo fueron vagos y carecieron de detalles”. También denunció que su defendido sufrió golpes durante la detención.
Otro de los condenados fue Manuel, un cocinero de 21 años procedente del centro de Francia y sin antecedentes. El joven declaró que viajó a París de manera improvisada para celebrar su cumpleaños con un amigo. La policía lo interceptó cerca del punto de inicio de una manifestación y encontró varias botellas de vidrio, trapos y un encendedor.
La Fiscalía consideró que los objetos formaban “el kit perfecto” para fabricar un cóctel molotov. El tribunal le impuso dos meses de prisión efectiva y otros seis meses en suspenso.
Souleymane, de 19 años y nacionalidad marfileña, fue detenido en el norte de París después de que presuntamente intentara robar una motocicleta tras irrumpir en una tienda. El joven no contaba con residencia regular en Francia y acumulaba tres condenas previas. Recibió una pena de ocho meses de cárcel y quedó detenido.
En otro proceso, Julien M., un artista audiovisual de 27 años del sureste francés, fue acusado de arrojar un cono de tránsito que pasó cerca de un policía. El imputado aseguró que aquella sería su última movilización. El tribunal lo dejó en libertad bajo control judicial hasta el juicio previsto para fines de noviembre.
Las decisiones judiciales generaron críticas entre abogados y colectivos vinculados a la defensa de los detenidos. Romain Ruiz, abogado parisino e integrante del grupo Colère noire, acusó al ministro de Justicia de presionar a los jueces para conseguir castigos más duros y de celebrar públicamente el encarcelamiento de jóvenes.


