Estados Unidos sancionó una red acusada de financiar al grupo terrorista Hamas desde Francia
El Departamento del Tesoro señaló a tres personas y dos asociaciones por presuntamente canalizar más de USD 2 millones hacia el brazo militar de la milicia palestina mediante falsas campañas benéficas y criptomonedas
Infobae
Estados Unidos impuso nuevas sanciones contra una red financiera vinculada a Hamas, con medidas contra tres personas y dos entidades a las que Washington atribuye la captación y transferencia de fondos para el grupo palestino.
La red habría movilizado más de USD 2 millones mediante organizaciones benéficas ficticias y canales de criptomonedas. Las sanciones alcanzan a Saleem Abdallah Saleem al-Zaq, identificado por el Departamento del Tesoro como subcomandante de batallón de las Brigadas Al-Qassam, el ala militar de Hamas en Gaza.
Washington apunta a fondos obtenidos en Francia y transferidos a Gaza
La medida también incluye a los recaudadores Faouzi Barika y Amel Oualid, ambos con sede en Francia, y a las asociaciones denominadas Association Baraka y Ensemble C Mieux. El Tesoro estadounidense sostiene que la estructura utilizó campañas presentadas como ayuda humanitaria y billeteras digitales para mover recursos hacia la organización.
La investigación oficial sitúa a Al-Zaq al frente de una red que recurrió a empresas de servicios monetarios y activos digitales para enviar fondos a las Brigadas Al-Qassam. De acuerdo con la información difundida por Washington, el esquema funcionó durante varios años y se adaptó a los controles financieros internacionales.
Las sanciones bloquean los activos que los designados puedan tener bajo jurisdicción estadounidense y prohíben, en términos generales, que ciudadanos y entidades de Estados Unidos realicen transacciones con ellos. La decisión se suma a otras acciones adoptadas desde el ataque de Hamas contra Israel del 7 de octubre de 2023.
La guerra en Gaza cambió la agenda de seguridad de Medio Oriente
La incursión de Hamas en el sur de Israel dejó cerca de 1.200 muertos y derivó en el secuestro de 251 personas, según recuentos citados por organismos y medios internacionales. La ofensiva militar israelí que siguió contra la Franja de Gaza provocó una destrucción generalizada, el desplazamiento de gran parte de la población y una crisis humanitaria prolongada.
El conflicto también extendió la tensión hacia otros frentes de Medio Oriente, con choques entre Israel y grupos armados vinculados a Irán en Líbano, Yemen, Irak y Siria. En ese escenario, la financiación de organizaciones armadas se convirtió en un eje de las políticas de sanciones de Estados Unidos y sus aliados.
La reconstrucción de Gaza depende de seguridad, acceso y financiamiento
La recuperación de la Franja enfrenta obstáculos que van más allá de la reconstrucción física. Un informe conjunto del Banco Mundial, las Naciones Unidas y la Unión Europea estimó en USD 71.400 millones las necesidades de recuperación y reconstrucción durante los próximos diez años, con la vivienda, la salud, la agricultura y los servicios básicos entre las áreas prioritarias.
La continuidad del alto el fuego, el desarme de Hamas, la retirada de fuerzas israelíes, la apertura sostenida de los cruces y la definición de una administración palestina para el territorio son factores centrales para iniciar obras a gran escala. Las Naciones Unidas advirtieron que la remoción de escombros, la detección de explosivos, la recuperación de redes de agua y saneamiento y la llegada de materiales de construcción requieren condiciones de seguridad y financiamiento previsible.


