Estados Unidos sancionó a un banco iraquí y a una red de casas de cambio por realizar operaciones para el régimen de Irán

El Tesoro alerta además a las entidades financieras sobre el desvío del diezmo chií y refuerza una ofensiva económica que sigue a la guerra y al bloqueo naval

La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) bloqueó los bienes de los designados bajo jurisdicción estadounidense y prohibió operar con ellos a personas y empresas del país. Los bancos extranjeros que realicen transacciones significativas por cuenta de los sancionados se exponen a perder sus cuentas corresponsales en Estados Unidos.

Entre los castigados figura el Banco Internacional de Desarrollo para la Inversión y las Finanzas, con sede en Bagdad. Según el Tesoro, lo crearon empresas iraníes para abastecer de dólares a la economía de Irán y mantiene vínculos con milicias iraquíes aliadas de Teherán. El Bank Melli, entidad iraní sancionada, cerró su oficina contigua por las restricciones y le transfirió su capital.

El banco opera con ese dinero y envía cada mes a Irán los beneficios en dólares, afirmó el departamento. Los otros dos bancos son Jazireh International Bank Company, afiliado al Bank Mellat, y Chabahar International Bank Overseas Company, ligado al Bank Shahr. Ambos son entidades offshore autorizadas por el Banco Central de Irán para operar con divisas en zonas francas.

Un hombre usa un cajero automático frente a un banco en Teherán, Irán, 17 de agosto de 2026. Majid Asgaripour/WANA (Agencia de Noticias de Asia Occidental) vía REUTERS

Un hombre usa un cajero automático frente a un banco en Teherán, Irán, 17 de agosto de 2026. Majid Asgaripour/WANA (Agencia de Noticias de Asia Occidental) vía REUTERS

Entre las personas sancionadas hay siete empleados de Farab Sorough Qeshm, afiliada del Bank Shahr que, de acuerdo con el Tesoro, canaliza los pagos de las principales vendedoras de crudo iraníes mediante sociedades pantalla en Hong Kong y Emiratos Árabes Unidos. También figura Sayyed Ruhollah Razavi, intermediario petrolero radicado en Dubái.

La segunda medida es una alerta de la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN) dirigida a los bancos. Les pide que denuncien el posible desvío por parte del régimen iraní de donaciones religiosas, entre ellas el khums, el diezmo que pagan los musulmanes chiíes. Según FinCEN, algunas organizaciones lo recaudan en nombre de ayatolás próximos al régimen y lo remiten a Irán por redes hawala y mensajeros con efectivo.

“El cerco se estrecha sobre la economía de Irán, y ni siquiera los supuestos aliados de Teherán pueden salvarla”, afirmó el secretario del Tesoro, Scott Bessent. En paralelo, el Departamento de Estado designó al Banco Internacional de Comercio, de Cuba, por prestar servicios desde al menos 2022 al iraní Karafarin Bank.

Fachada de un edificio de vidrio con el letrero Bank Mellat y personas caminando por la acera en frente
La sede de la entidad financiera Banco Mellat exhibe su letrero oficial sobre la fachada del edificio de cristal.

Las medidas forman parte de la operación Economic Outcast (“marginado económico”), que Bessent anunció el 24 de agosto. Ese día la OFAC sancionó a casi 60 entidades, personas y buques, y amplió el riesgo de sanciones secundarias a cinco sectores iraníes, entre ellos los activos digitales, el oro, la aviación y el transporte marítimo.

El Tesoro prometió el 24 de agosto que cada país recibiría un plazo definido para cerrar la actividad vinculada a Irán y que actuaría si no lo hacía. El comunicado de este jueves no precisa esos plazos. La designación del banco iraquí sigue a la del ruso VTB, sancionado el 14 de septiembre, y dirige la presión hacia entidades de terceros países.

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