Ese diamante que es Diomande
Impactante primer Clásico: fue el líder del equipo en regates y pases en el último tercio. Su sacrificio defensivo, clave para frenar a Lamine Yamal. Seria competencia para Vinicius.
Porque en todas las cábalas que se hacían con el once en los días previos, había una certeza: sin Vinicius, la banda izquierda sería para él. En el segundo partido de castigo para Vini por su expulsión frente al Villarreal. Otra noche para encarecer el precio del puesto. Es seguro que repetirá en El Sardinero y Mestalla, dejando la vacante libre en Atenas. Y tras la vuelta del siguiente parón, carpe diem. Porque el presente evidencia que hay competencia.
Diomande calienta en el Camp Nou.GORKA LEIZATuercas a apretar
A Yan se le detectan, puntualmente, malas lecturas en el juego. Hubo varios desmarques de Mbappé que no acompañó, en movimientos que pudieron haber sido manos a manos con un pase en profundidad. Un despiste en la marca que dejó a Lamine Yamal sólo ante Lunin, con la fortuna de un remate al que catalogar de defectuoso, es quedarse corto. Síntomas de un futbolista en construcción. Al final, con apenas una temporada en el fútbol profesional. Con 19 años.
Como ese punto de picaresca que pudo tener para hacer más ruido en la acción del pisotón de Cancelo y ejercer presión ante una posible revisión. Cuando Mourinho le etiqueta de “naíf”, hace referencia a detalles como este. No le reclama maldad, pero sí más astucia. Son tuercas a apretar en el cohete. Porque su velocidad es de esa dimensión. Ostenta un uno contra uno como pocos en el panorama del fútbol actual.
Diomande recorta frente a la presión de Rodrigo.GORKA LEIZADeslumbrante
Diomande es sinónimo de desequilibrante. De osadía. Ir, ir y volver a ir. Martillo pilón. Cualidad que debe ser ADN en cualquier extremo. En el Camp Nou, firmó un 67% de acierto en regates (el que más del equipo), un 87% en pases (líder en el último tercio, con 11) y tuvo el gol en un zurdazo que se marchó al lateral de la red. Además de todo lo intangible: galopadas para estirar al equipo, ayudas a Cucurella para frenar a Lamine Yamal. Su carácter guerrero en los repliegues fue un factor diferencial.
De hecho, volviendo a sus regates, uno ha dado la vuelta al mundo: el caño a Lamine Yamal para evadir una presión de tres rivales. Un gesto técnico espectacular que ha impactado. Guinda a un partido en el que le faltó marcar o asistir, algo que venía haciendo en cuatro seguidos: gol al Villarreal, asistencia ante la Roma, gol y asistencia frente al Sevilla, gol y asistencia ante el Leipzig.
Diomande aún tiene detalles por pulir, pero crece. Es cuestión de tiempo. Como que aquel “take it easy” de Mourinho está empezando a caer por su propio peso. Que el chico cada vez es menos “naíf”. Actuaciones como la del Camp Nou le impulsan... y mucho. Un impactante primer Clásico. Sigue siendo un futbolista con imperfecciones; al que ir puliendo. Pero es cuestión de tiempo y trabajo. En resumen, el efecto de un diamante en bruto.


