El Pentágono y Lockheed Martin acordaron la mayor compra de F-35 en la historia
El marco plurianual, aún sujeto al aval y los fondos del Congreso, prevé fabricar 156 aeronaves anuales e incorpora repuestos, modificaciones y mantenimiento de la flota mundial durante una década
InfobaeEl Departamento de Defensa de Estados Unidos y Lockheed Martin anunciaron este jueves un acuerdo marco por 850 cazas F-35 a producirse durante los próximos diez años, la contratación más grande en los 25 años de historia del programa. El pacto, que todavía no tiene valor monetario definido, confirma que el avión de combate furtivo seguirá siendo el eje central del arsenal aéreo estadounidense durante la próxima década.
Según el comunicado del Pentágono, el convenio permitirá “modernizar y ampliar” el programa F-35, aunque todavía requiere la aprobación y el financiamiento del Congreso de Estados Unidos. El propio fabricante aclaró que la contratación “no constituye una orden de compra” sino un contrato de largo plazo prearreglado, cuyos términos, precios y cronogramas deberán terminarse de definir en los próximos meses.
El F-35 existe en tres variantes y cada unidad cuesta alrededor de 100 millones de dólares. Ni el Pentágono ni Lockheed precisaron el valor total del contrato, que según la agencia Bloomberg sería el mayor en el cuarto de siglo de historia del programa.
Como contraparte del compromiso de diez años asumido por el Pentágono, Lockheed Martin autofinanciará al menos 7.000 millones de dólares en iniciativas de apoyo al programa F-35. La compañía, con sede en Arlington, sostuvo que el esquema busca estabilizar precios, asegurar un suministro adecuado de piezas de repuesto y mejorar la confiabilidad del avión frente a amenazas emergentes como la inteligencia artificial y los drones.
El F-35 “es la base de la estructura de combate de la Fuerza Aérea”, señaló esa rama militar en un informe presentado al Congreso la semana pasada sobre sus planes de cazas de largo alcance. Sin embargo, el mismo documento, citado por Bloomberg News, advirtió que Lockheed Martin “continúa produciendo y modernizando F-35 para la Fuerza Aérea, pero actualmente entrega aviones con brechas importantes en los sistemas de combate”.
El F-35, construido con tecnología furtiva que le permite evadir la detección enemiga, es considerado el caza más avanzado del mundo. Actualmente hay más de 1.375 unidades en servicio en fuerzas armadas de distintos países, principalmente en Estados Unidos, y la flota global ya superó el millón de horas de vuelo.
El acuerdo se da en un contexto de fuerte demanda internacional por el avión. Estados Unidos aprobó el mes pasado la venta de 48 unidades a Arabia Saudita por 24.300 millones de dólares. A su vez, Turquía, expulsada del programa en 2019 por la compra de un sistema de defensa aérea ruso, expresó recientemente confianza en recuperar el acceso a los aviones, una posibilidad que Israel rechaza de forma enfática.

El renovado respaldo al programa llega después de que el F-35 fuera blanco de críticas durante la gestión del presidente Donald Trump. A fines de 2024, el empresario Elon Musk había señalado que “algunos idiotas todavía construyen cazas tripulados como el F-35” en momentos en que la guerra se orienta hacia el vuelo autónomo.
Mientras el F-47 y el F/A-XX, los próximos cazas de nueva generación a cargo de Boeing, y el bombardero B-21 Raider de Northrop Grumman todavía no entran en producción, el F-35 deberá cubrir el retiro gradual de aviones de cuarta generación como los F-15 y F-16, que llevan décadas en servicio.


