El mundo cambiará su forma de medir el tiempo a partir de 2027: la decisión histórica que cambiará la hora mundial
Los relojes domésticos no necesitarán modificaciones, aunque algunos observatorios deberán adaptarse al cambio.
El sistema internacional de medición del tiempo se prepara para una modificación histórica. A partir del 20 de mayo de 2027, entrarán en vigor nuevas reglas para el Tiempo Universal Coordinado (UTC), que eliminarán la incorporación de segundos intercalares para ajustar la hora oficial a las variaciones de la rotación terrestre. La decisión, adoptada por la Conferencia General de Pesas y Medidas (CGPM) en Versalles, pretende simplificar la gestión del tiempo y reducir los problemas que estos ajustes pueden ocasionar en los sistemas tecnológicos.
La medida afecta a uno de los principales estándares utilizados para sincronizar relojes y coordinar infraestructuras en todo el mundo. Aunque la modificación apenas tendrá consecuencias visibles para la población, sí supondrá un cambio relevante para determinados sectores que dependen de una medición extremadamente precisa del tiempo.
El cambio responde a las diferencias entre dos escalas temporales. Por un lado, el Tiempo Universal Coordinado se basa en relojes atómicos, que permiten medir el tiempo con una gran precisión y estabilidad. Por otro, el tiempo astronómico UT1 se calcula a partir de la rotación de la Tierra, cuya velocidad experimenta pequeñas variaciones. Hasta ahora, para evitar que ambas escalas se separasen más de 0,9 segundos, se han introducido segundos intercalares en 27 ocasiones desde 1972. El último se añadió en 2016. Estos ajustes permitían mantener la hora oficial próxima al tiempo determinado por la posición y el movimiento de nuestro planeta.
Sin embargo, la incorporación repentina de un segundo adicional puede generar dificultades en determinados sistemas informáticos. Los centros de datos, las redes de telecomunicaciones, los sistemas de navegación por satélite y las redes eléctricas dependen de una sincronización precisa y pueden verse afectados por estas modificaciones. Además, el aumento de la velocidad de rotación terrestre observado durante los últimos años llegó a plantear la posibilidad de introducir un segundo intercalar negativo, que obligaría a eliminar un segundo en lugar de añadirlo. La eliminación de estos ajustes busca evitar ese tipo de complicaciones.
Los relojes de casa
Pese a la relevancia de la decisión, la mayoría de los ciudadanos no tendrá que realizar ninguna modificación en sus dispositivos. Según explica el Instituto Federal de Física y Tecnología de Alemania (PTB), responsable de proporcionar la hora legal en el país, los relojes radiocontrolados podrán seguir funcionando con normalidad. Estos dispositivos reciben la señal horaria del transmisor de onda larga DCF77, cuya emisión está vinculada al instituto alemán. Hasta ahora, la señal incluía información específica para anunciar la incorporación de un segundo intercalar. Con la desaparición de estos ajustes, esa parte del código dejará de utilizarse.
unplashEl doctor Ekkehard Peik, responsable del departamento de Tiempo y Frecuencia del PTB, explica que no será necesario realizar cambios técnicos en este sistema. Los teléfonos móviles y los ordenadores tampoco deberían requerir una intervención manual por parte de los usuarios, aunque los sistemas que dependen de la diferencia entre el tiempo atómico y la rotación terrestre, como los utilizados en los observatorios, sí tendrán que adaptarse progresivamente.


