El factor banquillo en el Barcelona

El equipo de Flick no baja el nivel cuando en los segundos tiempos debe empezar con los cambios.

Sergi de Juan
As
Hay un Barça que empieza los partidos y otro cuando Hansi Flick mueve el banquillo. Y son muy parecidos. Esto es, precisamente, una de las virtudes que está construyendo el técnico alemán esta temporada: la capacidad de cambiar jugadores sin cambiar la calidad, intensidad y velocidad en un partido. El entrenador azulgrana ha explicado en más de una ocasión que el papel de los titulares es hacer las cosas bien para llevar al equipo hacia la victoria y, el de los que entran luego, asegurar el triunfo.

Y para ello, no deben bajar el ritmo; al contrario, en muchas ocasiones subirlo. Y en el Barcelona de Flick, donde la intensidad y la presión no se negocian, todavía más. El Barça ha marcado 31 goles en sus siete primeras jornadas de Liga y ha ganado los siete partidos. La producción ofensiva se mantiene —y en varios encuentros crece— después de que Flick empieza a introducir cambios en el equipo. Ahora bien, eso no significa que todos esos goles sean consecuencia directa de los suplentes, pero sí demuestra que el banquillo está entrando en los partidos con capacidad para cambiar el rumbo de un encuentro o para mantenerlo alto.

Ante el Elche en el Martínez Valero, por ejemplo, el Barça ganaba 0-2 al descanso. Flick hizo dos cambios en el 45′: Gavi por Pedri y, posteriormente, Dani Olmo y Anthony Gordon entraron en el 65′. A partir de entonces, el equipo fue más demoledor. Raphinha marcó el 0-3 en el 67′, con asistencia de Gordon y cuatro minutos después, el inglés volvió a intervenir en el 0-4, asistiendo a Fermín. El andaluz todavía marcaría otro tanto para cerrar el 0-5. Contra el Rayo, el Barça también produjo después de comenzar a tocar el banquillo. El equipo terminó ganando 5-2 y los dos últimos goles llegaron después de los cinco cambios hechos por el entrenador alemán.

En la goleada ante el Valencia en Mestalla (0-5), ocurrió lo mismo y los dos últimos goles llegaron con todos los cambios hechos. Ante el Levante, el efecto banquillo fue muy evidente. Adeyemi entró en el minuto 67 por Gordon cuando el partido estaba 2-3. En el tiempo añadido, el alemán apareció para marcar el 2-4.

Es uno de los dos goles ligueros marcados hasta ahora por futbolistas que comenzaron el encuentro en el banquillo. El otro es obra de Gabriel Jesús ante el Racing de Santander. El Barcelona ya ganaba 5-2 cuando Flick decidió darle entrada en el minuto 69 por Raphinha y diez minutos después, el brasileño marcó el 6-2. Y el 7-2 fue obra de Lamine Yamal, asistido por Adeyemi. Los tres últimos goles ante los cántabros llegaron ya con todas las sustituciones hechas. En Sevilla, Flick comenzó a introducir cambios con 1-2 en el marcador y el Barça terminó ganando 1-3.

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