El día que Ramón Díaz colgó a Ponzio en River
Aunque resta saber cuándo, todo indica que el riojano será el sucesor del León en el banco de suplentes del Millonario. En 2014, cuando era su entrenador, lo apartó del plantel campeón.
Pese a que en el primer partido del 2014 Ponzio anotó un gol desde afuera del área en una victoria frente a Gimnasia -el cual festejó de modo desafiante con la platea-, el surgimiento de Matías Kranevitter y la llegada de un fetiche del riojano como Cristian Ledesma comenzaron a postergar al santafesino en la consideración del entrenador. Hasta que en la previa de un partido frente a All Boys en Floresta, el entrenador no lo citó más.
"Son momentos, sabemos que tenemos un equipo supercompetitivo, pero lo más importante es darle tranquilidad y que siga entrenando", había declarado, pero la sensación era inequívoca: mientras estuviese Ramón, Ponzio no iba a jugar más.
La jugada le terminó saliendo al DT, ya que Kranevitter y Ledesma conformaron un tándem muy destacado en el centro del campo y River se terminó consagrando campeón de aquel torneo. Ponzio dio la vuelta olímpica vestido de civil.
La inesperada renuncia de Ramón en mayo de aquel año le dio una segunda vida a Ponzio, quien le había expresado a Enzo Francescoli y Matíasa Patanián su intención de marcharse cuando lo vinieron a buscar otros clubes. "Fue de un día para el otro porque yo hablé esto un lunes y al lunes siguiente Ramón anunció que se iba. Se fue y ahí nomás agarró Marcelo (Gallardo)", contó años más tarde.
Con el Muñeco renació, aunque le costó volver a la titularidad. Kranevitter era el director de orquesta en un mediocampo que compartía con Ariel Rojas, Carlos Sánchez y Leonardo Pisculichi. Sin embargo, una lesión del tucumano le dejó un puesto vacante a Ponzio, quien se ganó un lugar a base de su entrega. Las eliminaciones a Boca en la Sudamericana 2014 y en la Libertadores 2015 y los títulos posteriores lo terminarían afianzando como uno de los líderes del primer River de Gallardo y su rol en los campeonatos subsiguientes lo transformarían en ídolo.

Las casualidades del destino quisieron que Ramón fuese el apuntado por la dirigencia de Stefano Di Carlo para reemplazar a Leonardo Ponzio, téncico interino tras la salida de Eduardo Coudet. Habrá que ver si la apremiante posición en la tabla anual y en la Zona B del Clausura hacen que sea antes de fin de año o si mantienen al León hasta diciembre.


