Arabia Saudita confirma tres muertos en ataques hutíes contra el aeropuerto de Riad
Las explosiones generaron una columna de humo sobre el aeropuerto, en paralelo a intensos combates por el control del estrecho de Bab el-Mandeb
InfobaeArabia Saudita informó que tres personas, entre ellas un piloto, murieron en ataques contra el aeropuerto internacional de Riad, luego de que el movimiento hutí de Yemen reivindicara la ofensiva en medio de la escalada del conflicto regional.
La autoridad de aviación civil saudí precisó que las agresiones del jueves, dirigidas contra la terminal y contra un avión de la aerolínea Saudia estacionado en pista, “provocaron el martirio de tres ciudadanos”. La compañía confirmó la muerte del capitán de la aeronave y expresó su “profunda tristeza” por lo sucedido. El ataque dejó además varios heridos y una densa columna de humo sobre el predio, lo que llevó a numerosas empresas aéreas a cancelar o postergar sus itinerarios, pocos días antes de que la capital saudí reciba una cumbre internacional del sector petrolero.
Las explosiones se sintieron en distintos puntos de la capital y llevaron a los diplomáticos radicados allí a resguardarse, mientras las escuelas internacionales reforzaban sus protocolos de seguridad. La agencia de defensa civil del reino señaló que fragmentos derivados de la interceptación de proyectiles afectaron una guardería y un complejo médico. De acuerdo con el servicio de monitoreo Flightradar24, la actividad aérea se fue restableciendo de manera progresiva, con el regreso de algunas aerolíneas de Oriente Medio a sus operaciones habituales.
El vocero militar hutí, Yahya Saree, sugirió que las aeronaves necesitarán un permiso del grupo y escribió en la red social X: “Se permitirán los vuelos humanitarios con destino y origen en el aeropuerto de Riad para todos aquellos autorizados” por el organismo de coordinación hutí con sede en Saná.
El canal Al-Massirah, vinculado al grupo, reportó nuevos bombardeos contra la capital yemení poco después de una manifestación de respaldo a los hutíes, y un corresponsal señaló que los blancos elegidos se ubicaban lejos de zonas residenciales. Los mismos medios denunciaron además ataques nocturnos contra dos fábricas en Saná y contra la gobernación de Saada, bastión histórico del movimiento.
En la zona del estrecho de Bab el-Mandeb, clave para el comercio marítimo mundial, un diplomático saudí y el embajador del reino en Yemen sostuvieron que las fuerzas gubernamentales habían despejado la franja de presencia hutí. Una fuente militar sobre el terreno ofreció, sin embargo, una versión distinta al señalar que los combates continuaban, con avances que calificó de limitados pese al respaldo aéreo saudí. Medios afines a los hutíes afirmaron, por su parte, que un ataque de las fuerzas gubernamentales al sur del estrecho había sido repelido.
Una fuente regional indicó que Riad no cedería al “chantaje militar” de los hutíes ni aceptaría una tregua hasta que el gobierno yemení recuperara todo el territorio perdido en las últimas semanas.
Los hutíes, cuyo principal apoyo reside en la comunidad musulmana chií zaidí del noroeste de Yemen, ya controlaban la capital, Saná, y la mayoría de los núcleos poblacionales del país desde el inicio de la guerra, en 2014. El grupo advirtió además a los trabajadores que evacúen las instalaciones petroleras del reino, después de haber atacado días antes una refinería al sur de la capital saudí.
Las afirmaciones de las partes beligerantes han sido imposibles de verificar de forma independiente, dada la rápida evolución de la situación y las dificultades de acceso para los periodistas. En Yemen, uno de los países más pobres del mundo, la población civil paga el precio de la reanudación de los combates, con más de 200.000 personas desplazadas desde julio, según datos de la ONU.


