Vasco da Gama insiste en recibir a Boca en el São Januário por Copa Sudamericana
Luego de la negativa que recibió respecto al uso del Maracaná, el conjunto brasileño contempla apelar a la justicia para poder ser local en su propio estadio, aún a costa de darle más lugares a la parcialidad xeneize. Por ahora, Conmebol se mantiene firme y pide que se juegue en otro recinto.
El presidente Pedrinho confirmó que el Maracaná solo sería un plan B y que, por ahora, no era prioridad conseguir que el consorcio conformado por Flamengo y Fluminense acepten alquilarle la cancha más grande del país. Tal como consignó el exfutbolista, la intención será albergar los clásicos con los colosos de Río de Janeiro en su propia casa y luego hacer lo propio ante el Xeneize.
Claro que lo que suceda en el Brasileirao no necesariamente vaya de la mano con lo que pueda pasar en la Sudamericana. Conmebol pide, al menos, aforos de 30.000 personas para las semifinales de cualquiera de sus competencias. Por eso es que, más allá de lo que defina la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) en el ámbito local, la decisión final sobre la revancha del Vasco-Boca la tendrá la casa madre del fútbol sudamericano.
El Xeneize ya rechazó una petición formal de su rival por jugar en el São Januário, pero ahora la intención es garantizarle más localidades a su gente. La postura del conjunto cruzmaltino es la de no salir de su cancha, aún a costa de que su localía se vea afectada por la presencia de más hinchas argentinos.
El plazo límite para definir dónde se jugará el segundo encuentro de las semifinales de la Copa Sudamericana es el sábado 10 de octubre, 10 días antes del encuentro. Para entonces, ya debería estar definido si Boca deberá visitar el São Januário, el Maracaná o el Estadio Olímpico Nilton Santos, también conocido como Engenhão, la cancha de Botafogo.


