Rodri toma el mando
El centrocampista madrileño, en su primera titularidad, demostró el gran acierto de su fichaje por el Barcelona y se entendió con Pedri.
El 0 a 5 fue una exhibición colectiva azulgrana, pero tuvo en el centro del campo uno de los grandes argumentos para ejemplificar el aplastante dominio sobre el Valencia. El control del partido por parte del equipo de Hansi Flick fue absoluto. Y eso fue por la apuesta del entrenador alemán de dar, por primera vez esta temporada, la batuta del juego a Rodri y Pedri. Pese a las voces que los ven incompatibles, la respuesta no pudo ser mejor. Lejos de molestarse, se buscaron sobre el terreno de juego.
Lleva poco en el Barcelona, pero Rodri ya jugó con la pausa de quien lleva mucho tiempo entendiendo el juego y, especialmente, el del Barça. Se ofreció siempre, dio continuidad a la circulación del balón, protegió al equipo y permitió que Pedri pudiera aparecer más arriba y que tuviera más libertad. También benefició a la versión más ofensiva de Fermín. El partido del madrileño fue el de un auténtico líder del equipo. “Todo lo que hace, lo hace bien”, aseguró Flick después del partido. El técnico espera que su presencia ayude a mejorar a Marc Bernal, que también se llevó los elogios del entrenador.
En un Barcelona de ritmo intenso y transiciones rápidas, Rodri ordena, corrige, manda e interpreta el juego a la perfección. Sabe cuándo acelerar, cuándo poner pausa, cuándo presionar y cuándo resguardarse. En las grandes citas su papel será clave, especialmente en la Champions, competición más exigente y donde los errores se penalizan muchísimo.
Su llegada al Barcelona parecía un lujo innecesario, especialmente en una plantilla que ya contaba con muchos centrocampistas de calidad. Pero partidos como el de Mestalla demuestran que Rodri era mucho más necesario de lo que parecía. A diferencia de los otros medios de la plantilla, aporta jerarquía, control y experiencia. Rodri ya ha tomado el mando.


