Real Sociedad - Atlético / La vida sin Barrios
El medio es baja en Anoeta por una lesión miofascial en la pierna derecha. Había jugado 371 minutos en la 26-27.
Las lesiones de Barrios se han convertido en un quebradero de cabeza en la caseta. Febrero fue la bisagra. Esa lesión en los cuartos de la Copa ante el Betis que le tuvo 9 partidos en la enfermería. Con el Ateti jugándose las semifinales ante el Barcelona, los octavos de la Champions ante el Tottenham. Barrios intentó volver pero enseguida recayó. El 10 de marzo ante los Spurs regresaba pero solo jugaba 21 minutos. De nuevo el infierno, el dolor, la lesión y 8 partidos fuera. Ahora con la final de la Copa delante. Jugaba ante Elche y Athletic. Volvía a caer. Sin más reapariciones. Desde febrero 109 minutos, tres partidos. El Atleti al final no ganaría nada.
La pretemporada de la 26-27 la comenzó antes. Con el Excel en la mano y ese ruego, que por Dios Barrios no se lesionara. Medidos sus minutos. Como había jugado 90 en el estreno ante el Málaga le tocarían 24 en la 2ª jornada, ante el Villarreal. Serían 90 y 90 ante Sevilla y Athletic. Y 77 ante el Liverpool, día en que sus músculos encenderían la alarma roja y vuelta a empezar. Cinco partidos después, Barrios vuelve a la enfermería tras disputar un 82,4% de los minutos (371), un 80% de titular. “Cuando un futbolista como Barrios entra en una dinámica de lesiones recurrentes hay que empezar a entenderlas desde una perspectiva más holística, es decir no hay una causa-efecto”, analiza para AS Andrés Paris, pedagogo deportivo profesional con años de experiencia tratando a futbolistas en la AFE.

“Es cierto que una lesión siempre tiene un componente físico”, añade. Un golpe, un rodillazo, un tema articular. “Pero hay que entender que el futbolista es un todo y, cuando no se encuentra una explicación exclusivamente física, hay que empezar a observar otros factores”, dibuja. La carga mental, el estrés, la presión, el miedo a volver a romperse. “Cuando varias lesiones aparecen en un momento importante el futbolista sufre mucho el miedo a la recaída. Entonces empiezas a escucharte excesivamente tu cuerpo, eso pierde cierta espontaneidad y puedes competir con cierta protección inconsciente y eso te hace que, quizá, seas más propenso a la lesión”, finaliza. Un come-come en la cabeza del jugador mientras su entrenador busca soluciones. Llorente-Hjlulmand puede ser una, Koke-Hjulmand otra. O el momento de Cardoso. Mientras pasa la vida sin Barrios.
Un reto con un ojo en abril
El Atlético cierra en San Sebastián su particular gira de cuarto partidos a domicilio, un particular sino. Llega con dos derrotas consecutivas (San Mamés y Anfield) y una cuenta pendiente: la final de Copa pasada que la Real le ganó en los penaltis. En el Atleti, Julián es duda tras retirarse ayer de la sesión. Simeone podría repetir la línea de cinco atrás. En la Real, Matarazzo únicamente cuenta con la baja por lesión de Odriozola y la de, por sanción, de Jon Martín. Ambos equipos suman 7 puntos.


