Pitos, perdón y goles
Pocos estadios del mundo pitan a su equipo cuando va ganando, pero en el Bernabéu no es una sorpresa, sobre todo si el rival está jugando mejor
A Mbappé le molesta que le recuerden su poco afán defensivo, se cabrea y reivindica sus goles, pero al público le gustaría que, aparte de afinar la puntería, fuera más solidario, ayudara a recuperar la pelota y no se quedase mirando en la distancia como si esa fase del juego no fuera con él. Es evidente que no tiene que pegarse carreras de cincuenta metros, bastaría con no mostrarse indolente y activarse inmediatamente cuando pierde un balón.
Vinicius lo tiene más complicado. Aparte de interiorizar esa faceta defensiva y solidaria, debe mostrar que ha madurado de una vez, evitando polémicas innecesarias y centrándose en el juego y en ayudar a su equipo. Mourinho tiene trabajo, debe conseguir que cambien su mentalidad y no se enfurruñen con la grada.


