Murió un marinero indio en el ataque a un carguero frente en el estrecho de Ormuz
Nadie ha reivindicado el impacto contra el "Cape Dao", que se suma a la escalada de agresiones a la navegación en una vía por la que circulaba una quinta parte del crudo mundial. India, ajena al conflicto entre Estados Unidos e Irán, exige el fin de los ataques a la flota mercante
InfobaeUn marinero indio murió este miércoles en el ataque contra el granelero Cape Dao, con bandera de Antigua y Barbuda, en aguas del estrecho de Ormuz. El impacto provocó un incendio en la sala de máquinas y la muerte de un tripulante, según el Centro de Seguridad Marítima de Omán. El buque navegaba hacia India, según la embajada de ese país en Mascate.
El ataque se produjo a unos 4,6 km de Musandam, el exclave omaní que limita con Emiratos Árabes Unidos y se asoma al estrecho. Las autoridades de Omán lo situaron a unas 2,5 millas náuticas de esa gobernación. El barco quedó a la deriva y las autoridades abrieron una investigación para esclarecer el origen del ataque.
Nueva Delhi condenó el ataque en un comunicado y trasladó su pésame a la familia de la víctima. La embajada en Mascate sigue la situación y coordina con las autoridades omaníes, a las que agradeció su apoyo, la repatriación de los afectados. El ministerio manifestó su preocupación por los “continuos ataques” contra embarcaciones en Medio Oriente y pidió diálogo para reducir la tensión. Reclamó también que cesen las agresiones contra buques, marineros e infraestructuras civiles y que se restablezca la navegación libre por las vías marítimas de la región.
La violencia contra el tráfico marítimo se ha intensificado en septiembre. El 5 de septiembre, la Guardia Revolucionaria iraní dijo haber atacado tres petroleros en “rutas no autorizadas” horas después de que fuerzas estadounidenses golpearan buques iraníes. Días después, Washington confirmó la destrucción de cinco petroleros iraníes y Teherán aseguró haber atacado una decena de buques. El 13 de septiembre, medios estatales iraníes informaron de un ataque contra un buque comercial iraní cerca de la isla de Qeshm, con un muerto.
Entre el 16 y el 18 de septiembre se registraron al menos tres ataques contra cisternas en 48 horas. UKMTO informó de que dos petroleros fueron alcanzados por proyectiles desconocidos y de que dos tripulantes sufrieron heridas leves. En ese escenario, ambos bandos han reivindicado ataques contra buques en las últimas semanas, lo que complica la atribución de cada incidente. Ni Irán ni Estados Unidos se han pronunciado sobre el ataque al Cape Dao.
Los canales diplomáticos siguen abiertos, pero sin resultados verificables. Diplomáticos de los países del Golfo debían reunirse en Omán con el ministro de Exteriores iraní para tratar la gestión del tráfico marítimo en el estrecho. No hay información pública fiable sobre el resultado de ese encuentro. Entretanto, Donald Trump se declaró en “fase de decisión” sobre Irán sin descartar nuevos bombardeos.
La muerte de un marinero de un país que no participa en la guerra deja un saldo humano ajeno a los beligerantes. La investigación de Omán, cuyas aguas son ya escenario de los ataques, aportará los primeros datos oficiales sobre el arma empleada, un dato necesario para determinar la autoría.


