Las elecciones en Suecia posicionan como vencedores a los socialdemócratas y el bloque de la izquierda se impone por la mínima
La exprimera ministra Magdalena Andersson obtiene 176 escaños, con el 94% escrutado, aunque la televisión publica sueca (SVT) prevé que las cifras se mantengan
InfobaeLos colegios electorales ya han cerrado sus puertas en Suecia. Los ciudadanos han tenido doce horas para decidir la renovación de los 349 escaños del Riksdagen, el parlamento unicameral del país. Con la participación del 79% de la población, se han dirigido hoy a las urnas para determinar si quieren el regreso de la izquierda o el ascenso de la ultraderecha.
A pesar de ganar las últimas elecciones, los partidos de derecha lograron sumar la mayoría de los escaños del Riksdagen. Así, los moderados (Moderaterna, M), liderados por Ulf Kristersson, los demócratas cristianos (Kristdemokraterna, KD), liderados por Ebba Busch, y los liberales (Liberalerna, L), liderados por Simona Mohamsson, formaron la coalición que ha gobernado los últimos cuatro años. Este pacto fue posible gracias a los demócratas de ultraderecha (Sverigedemokraterna, SD), liderados por Jimmie Åkesson. Y es que, aunque no forman parte del Gobierno ni tienen ningún ministerio, el Acuerdo de Tidö les permite sostener la alianza de derechas.
“No fue una cifra alentadora, pero confío en que esto se corregirá”
Las elecciones legislativas, que coinciden con los comicios regionales y municipales, tienen como favorita a la oposición de centroizquierda. Por lo que se ha podido ver, una clara ventaja frente al bloque de la derecha que se ha reducido notablemente en la recta final de la campaña. De momento, las encuestas a pie de urna (Valu) encaminan la victoria para los socialdemócratas con un 28,4%. “Nosotros, los socialdemócratas, estaremos siempre listos para tomar nuestras responsabilidades (...) por el momento, estamos a la cabeza. Y si esto se confirma, entonces Suecia tendrá un nuevo gobierno”, ha expresado la líder Magdalena Andersson a sus seguidores.
Por su parte, los partidos de Tidö pueden dar un paso atrás significativo en las urnas. “Me quedé bastante sorprendido”, ha afirmado Björn Söder, representante de SD, para la cadena SVT al ver que las encuestas solo le dan el 17,2% de los votos, 3,3 puntos menos que en las anteriores elecciones.
Si esta premonición se confirma, el SD perderá su posición como segundo partido más grande y, en su lugar, ascenderían los Moderados (M) con un 18,1% de los votos. “No fue una cifra alentadora, pero confío en que esto se corregirá durante la noche. Esperaba que SD mantuviera su posición como el segundo partido más grande y creo que también terminaremos ahí”, ha declarado su representante.
Este escenario dejaría al bloque de la izquierda con una mayoría absoluta del 51% y a los partidos de derecha con un 47%, después de cuatro años en el Gobierno. Ante este retroceso, con respecto a las elecciones de 2022, el representante de los moderados, Ulf Kristersson, ha expresado para Aftonbladet que no admitirán la derrota si los rojiverdes de Andersson ganan las elecciones, pues solo el bloque con la mayoría de los votos elegirá al primer ministro.

El resultado definitivo no se sabrá hasta el viernes
El resultado de las elecciones no quedará definido por completo durante la noche de los comicios. En Suecia, 314 distritos electorales, conocidos como “distritos de escrutinio”, se contabilizarán el miércoles posterior a la votación. Tal y como informa el medio sueco Aftonbladet, este grupo pertenece a las papeletas enviadas por correo a los colegios electorales que no llegaron antes del cierre de la jornada, además de los sufragios emitidos en el exterior a través de las embajadas suecas.
De este modo, el recuento definitivo comenzará el lunes. A partir de entonces, las juntas administrativas de los condados revisarán y validarán los resultados. El procedimiento suele extenderse varios días y, en las elecciones al Riksdag, no concluye hasta el viernes posterior a los comicios. La verificación de los votos demanda más tiempo en las elecciones municipales y regionales, dado que las autoridades dan prioridad al escrutinio de los votos para el Riksdag.


