La santa patrona de Brasil quedó en el centro de la campaña presidencial por acusaciones contra Flávio Bolsonaro
La controversia surgió por mensajes en redes que atribuían al senador la intención de alterar el estatus de la figura católica si vence el 4 de octubre en los comicios nacionales
InfobaeLa santa patrona de Brasil quedó envuelta en la última disputa electoral, después de que publicaciones en redes sociales atribuyeran al senador Flávio Bolsonaro una supuesta intención de quitar a Nuestra Señora de Aparecida su título de patrona nacional si gana las elecciones presidenciales del 4 de octubre.
Lula, candidato a la reelección, se refirió al tema durante un acto de campaña y rechazó las versiones sobre un eventual cambio de estatus para la advocación mariana. “Mientras yo sea presidente... nadie va a faltarle el respeto a Nuestra Señora de Aparecida”, afirmó el mandatario.
Ese proyecto no avanzó, pero volvió a circular en las redes sociales en los últimos días y alimentó mensajes que vinculaban a Flávio Bolsonaro con una iniciativa contra Nuestra Señora de Aparecida. El senador negó esa posibilidad y acusó al Gobierno de difundir información falsa. “Todos saben que respeto las religiones. ¡Todas!”, declaró.
Las encuestas muestran una división definida entre católicos y evangélicos. Entre los católicos, Lula reune el 48% de las intenciones de voto, frente al 29% de Bolsonaro. Entre los evangélicos, el senador alcanza el 46%, mientras que el presidente registra el 27%.
La Iglesia católica mantiene una presencia histórica en Brasil, aunque las iglesias evangélicas ampliaron su influencia social y política en las últimas décadas. Flávio Bolsonaro busca consolidar el respaldo de ese electorado durante la campaña, mientras Lula centró parte de su discurso en los votantes católicos.
Nuestra Señora de Aparecida es una de las figuras religiosas más reconocidas del país. La tradición católica señala que tres pescadores encontraron en 1717 una pequeña imagen de madera en un río y que, después del hallazgo, sus redes se llenaron de peces. La representación, habitualmente mostrada como una mujer negra, quedó asociada a la devoción de millones de brasileños y al santuario de Aparecida, en el estado de São Paulo.
El conflicto también llegó a los tribunales. La semana pasada, el ministro André Mendonça, integrante del Tribunal Superior Electoral, ordenó eliminar publicaciones que relacionaban a Flávio Bolsonaro o a su familia con la presunta intención de quitarle a la imagen el título de patrona de Brasil.
Mendonça resolvió a pedido de la campaña del candidato y consideró que los mensajes debían salir de circulación durante el período electoral. Sin embargo, el ministro Flávio Dino revocó esa medida el domingo y restituyó las publicaciones. Dino sostuvo que el caso involucraba cuestiones vinculadas con la libertad de expresión y la libertad religiosa.
El lunes, Dino decidió llevar su propia resolución al pleno del Supremo Tribunal Federal para que los magistrados trataran la controversia de forma presencial. El ministro planteó que el expediente debía abordar, además, los límites de las revisiones del Supremo sobre decisiones de la Justicia Electoral y las facultades de las plataformas digitales para retirar contenidos en tiempo de campaña.
La controversia se desarrolló mientras las encuestas ubicaron a Lula al frente de la primera vuelta. Un sondeo divulgado el lunes le otorgó al presidente el 39% de la intención de voto, frente al 34% de Flávio Bolsonaro. La diferencia quedó dentro del margen de error de dos puntos porcentuales.
La misma medición mostró un empate del 42% en una eventual segunda vuelta, prevista para el 25 de octubre si ninguno de los candidatos supera el 50% de los votos válidos. Los indecisos representaron el 5% del electorado, mientras que el 10% dijo que votaría en blanco, anularía su sufragio o se abstendría.
Brasil convocó a 158 millones de electores para elegir presidente, renovar la Cámara de Diputados, dos tercios del Senado y las 27 gobernaciones estatales.


