Australia 1 - Brasil 1 / Ancelotti evita el desastre
Un tanto de Rayan en el descuento salva a Brasil en otro partido para el olvido. Irakunda, con ayuda de Hugo Souza, hizo soñar a Australia.
Nuevo ciclo con los mismos problemas que en el anterior. Ya sin Neymar, Casemiro, Danilo o Alex Sandro, pero con Vinicius Junior, Raphinha, Endrick y Estevão, Brasil no termina por encontrar su esquema. Su filosofía del jogo bonito hace tiempo que cayó en saco roto y necesita reinventarse. Australia dejó patente eso, que Brasil ya no es Brasil. Ahora es otra cosa. El ‘qué’, solo Ancelotti podrá resolverlo en los próximos años.
A la Canarinha se le vieron las costuras desde el arranque. Vini, nada más pitar el colegiado, perdió el esférico a la altura del medio campo para la primera intentona de los aussies sin el siete bajando al repliegue. Se quedó allí, analizando el deplorable estado del césped en un intento de buscar excusas por su juego. No está bien. Su mal momento en el Madrid lo trasladó a la Seleção justo cuando más se le necesita. Apenas dejó destellos, insuficientes ante el triste y doloroso primer tiempo que se iba a ver en Townsville. Roto y sin ideas, el abismo entre la defensa y el ataque del equipo se hizo evidente.
(Photo by SAEED KHAN / AFP) SAEED KHANPorque cuando Brasil desconecta, se nota. Tanto que desespera hasta al torcedor más ilusionado por el nuevo ciclo. Prueba de ello fue el casi gol olímpico de Metcalf, con Hugo Souza borrándose de la jugada en el primer palo y por poco lamentando el error al ver la pelota rozar el segundo. Por un momento, y tras ese susto, pareció que salían del letargo en una conexión entre Vini y Raphinha que quedo en la nada más absoluta. Solo una genialidad de Estevão en los minutos finales, asociándose con Endrick para posteriormente ser anulado por el VAR tras una falta previa de Bruno Guimarães, fue el único brote verde de un primer acto de comedia griega.
Solo un milagro parece que sacará a esta Brasil del mar de dudas por el que navega. La desafección del equipo es total, peleando más por la gloria individual que por la colectiva. Ancelotti agitó el árbol a la hora de partido. De un plumazo, Endrick y Vinicius fueron sustituidos para dar entrada a Rayan y Pedro, a la postre héroes de ese barco a la deriva que hoy es la Pentacampeona. Porque lo peor estaba por llegar.
EFE/EPA/MATT TAYLOR AUSTRALIA AND NEW ZEALAND OUT MATT TAYLOREn el ecuador del segundo acto, por un fallo grosero de Hugo Souza, llegó la estocada. A falta directa, un tiro sin aparente peligro de Irakunda fue el jarro de agua fría para que Brasil contemplara por enésima vez su nueva realidad. No hay sintonía, no se buscan y, a donde la calidad individual no alcanza, se impone la anarquía. En el descuento, y por obra y gracia de la zurda de Raphinha, el hoy suplente Rayan evitó la catástrofe de cabeza. Un tanto que maquilla un partido gris, con deberes por hacer y mucha tela que corta.


