Atlético de Madrid / Grimaldo, ‘cholina’ con premio

Gol y asistencia del valenciano para reivindicarse tras un inicio dubitativo. “El míster me exige más, yo también me lo autoexijo. Ahora viene mi nivel”, asegura.

Jesús Colino
As
Grimaldo, como el resto de los fichajes del Atlético, está bajo el foco. El valenciano salió como uno de los señalados del batacazo de San Mamés, luego fue suplente en Anfield y en Anoeta, de vuelta al once, pasaba un nuevo examen en la banda izquierda. Y fue, como el resto del equipo, de menos a más. De las dudas del primer tiempo, los errores no forzados y ciertos apuros en defensa, a marcharse con su primer gol y su primera asistencia como rojiblanco.

“El inicio de temporada ha sido complejo, sin pretemporada, casi sin vacaciones... Es complicado entrar así en un nuevo equipo. El míster me exige más, yo también me lo autoexijo. Ahora viene mi nivel”, reivindicó el campeón del mundo a DAZN. El lateral firmó por el Atleti en pleno Mundial para reforzar uno de los puestos calientes de la plantilla en los últimos años. El reto mínimo es mejorar a Ruggeri. Es una posición algo descubierta, pues Dani Martínez y Hancko son centrales que pueden jugar en el lateral. En Liverpool, de hecho, la apuesta del míster fue Giuliano como carrilero.

En Anoeta, el sistema de tres centrales, con Pubill, Cuti y Hancko como sostén atrás, protegió a Grimaldo en ese carril izquierdo. Si bien solo fue regateado una vez, el valenciano erró más en uno de sus puntos fuertes: falló 14 pases de 48 (29%). De los que acertó, uno sirvió para habilitar a Jonathan David en el 0-2, tras una gran conducción del propio Grimaldo.

Antes, el lateral mostró personalidad para agarrar el balón del penalti, lanzarlo con mucho temple y poner fin así a una sequía de 231 minutos sin marcar en Liga, desde el primer tiempo del Pizjuán. Sobre si Grimaldo necesitaba un partido como este para sacudirse las dudas, Simeone razonó: “Estuvimos charlando un montón. Es un chico agradable, con una buena personalidad. Le fui contando lo que necesitamos de él, lo que sentíamos, por suerte salió el partido que seguramente él quería y nosotros también”. Una cholina que, al menos a corto plazo, funcionó y tuvo recompensa.

Entradas populares