River zafó en Bogotá: 0-0 ante Independiente Santa Fe y define en el Monumental
El travesaño y el palo evitaron la caída del equipo de Coudet, que aguantó en la altura y se trae un empate valioso.
OléQué empate se trajo River. “Firmado por todos en la previa”, según Coudet. La semana que viene se sabrá con exactitud el calificativo con el que quedará, pero hasta ahora es enorme. Gigante. Tan valioso que le permite estar a un lógico triunfo en el Monumental de meterse en los cuartos de final de la Sudamericana, luego de sufrir bastante en los 2.600 metros contra Independiente Santa Fe: sobrevivió a una noche que por muchos momentos fue adversa, cerró el arco y continuó con las vibras positivas del domingo.
Porque la realidad es que lo pudo haber perdido. Tranquilamente los colombianos se podrían haber puesto 1-0, lo que hubiera conducido a un casi inevitable 2-0. Si no sucedió, fue por un ángel aparte que tuvieron el Chacho Coudet y compañía: dos palos (uno tras una gran reacción de Beltrán), una mala definición de Nahuel Bustos al intentarla picar, mil centros que pasaron de largo por toda el área... Siempre por errores propios e innecesarios. La sacó barata, sí.
Fue, desde el vamos, un encuentro de supervivencia. A partir de tener que alinear una defensa con cuatro marcadores centrales y Martínez Quarta como lateral derecho, la cosa se preveía complicada, fundamentalmente contra un buen rival (venía de la Libertadores) y unas condiciones naturales que históricamente no son favorables para River. Sin embargo, a partir de un primer tiempo en el cual logró mantener posesiones largas, hizo correr al rival y pudo jugar en campo contrario, hasta pudo ilusionarse con traerse algo más a Buenos Aires.
Un plan de partido que era el esperado por el mediocampo parado: sin Almada ni Freitas, Coudet pobló la zona con cuatro jugadores apostando a cuidar su propio arco y a tener la pelota, aunque sin profundidad y con demasiadas pérdidas. Así como Correa fue el mejor con sus intenciones de siempre progresar y desequilibrar y Andrada volvió a demostrar que es un jugador muy interesante, hubo puntos muy bajos en los erráticos Fausto Vera, Tomás Galván y Aníbal Moreno: a partir de eso fue que el equipo nunca salió del toque corto y prácticamente desde el inicio apostó por un empate que le sienta excelente.
Si sufrió, fue porque no sostuvo esos momentos de posesión, sobre todo en un segundo tiempo en el que River recién pisó el área rival en los últimos minutos. Pérdidas en la salida, fallas de coordinación producto del cansancio por la altura, un Rivero de muy flojo nivel que se salvó de milagro de quedar en la foto del gol de la derrota, un Facu González que en diferentes tramos se vio superado por la izquierda... Realmente, el equipo jugó como pudo. Terminó casi pidiendo la hora y suspiró aliviado cuando Valenzuela le puso el final al parto en Colombia.
Más resultado que rendimiento. Quedará la controversia de si, jugando de esta manera, River puede soñar con pelear esta complicada Sudamericana, empezando por tener que ganarle a este rival el miércoles que viene en Núñez. En todo caso, será tema de más adelante: este equipo, por ahora, va paso a paso. Vive en el día a día. Y en esa realidad, en la altura de Bogotá ganó 0-0...


