Mourinho fue el primero en entender lo de Rodri
Lejos de cualquier crisis por el caso Rodri, Mourinho trabaja en plena sintonía con el club y confía en cerrar una plantilla competitiva este verano feliz.
Desde la ya lejana reunión del hotel Santo Mauro de Madrid con José Ángel Sánchez y Juni Calafat, el diálogo entre el triángulo que completa Mourinho ha sido total y absoluto. Claro que el técnico ha pedido jugadores. y a otros les ha dicho a la cara y en persona que no cuenta con ellos, pero todo de común acuerdo con el club. Ni un momento de tensión. Allí se habló de Dumfries, Bernardo Silva y su polivalencia, de la posibilidad de reforzar el centro de la defensa, el centro del campo y la necesidad de meter algo más de velocidad al ataque entre otras cosas.
Mourinho no ha exigido, ha puesto en común necesidades desde el primer día. En esos diálogos apareció Rodri y todos terminaron por ver (especialmente durante el Mundial) que podría ser un refuerzo importante. El Real Madrid trasladó una oferta, pero el centrocampista se inclinó por otra, en este caso la del Barcelona. Nunca hubo acuerdo con el futbolista y menos aún con el City, con el que no llegaron a negociar.
Los dirigentes lo aceptaron, como también lo hizo Mourinho, que ni ha montado una primera crisis que algunos quieren buscar ni nada por el estilo. El técnico sabe que restan tres semanas de mercado y que por Valdebebas están haciendo todo lo posible por dar forma a una plantilla competitiva al máximo. Y lo hacen con pleno diálogo entre todas las partes.
Soccer Football - Pre Season Friendly - Ferencvaros v Real Madrid - Groupama Arena, Budapest, Hungary - August 8, 2026 Real Madrid coach Jose Mourinho with the players during a water break REUTERS/Bernadett SzaboBernadett SzaboClaro que a Mourinho le hubiera gustado ver a Rodri de blanco, pero no ha sido trauma alguno y mucho menos motivo para montar un zafarrancho, berrinche o como quieran calificarlo. Desde la cita del Santo Mauro, el propio entrenador puso sobre la mesa, para convencer de la necesidad de fichar a Bernardo Silva, que el portugués podría hacer las veces de cerebro y, dos meses después de esa reunión, va a poder hacerlo y dar la razón al técnico.
¿Esto quiere decir que la puerta está cerrada? No. Y no lo estará hasta el día en el que suene la campana que dé por finalizado el periodo de fichajes. ¿Eso quiere decir que el Real Madrid va con todo a fichar un mediocentro? Tampoco. Y más que nada porque técnico y dirigentes no tienen el convencimiento de que el mercado, por ahora, ofrezca un jugador de similares condiciones. Se busca, se mira, pero con calma y con la seguridad de que con lo que en este momento hay (Bernardo Silva, Güler y Tchouameni) se puede formar una pareja competitiva a la espera de lo que suceda con Camavinga.
Todo el mando
En lo que el entrenador ha marcado la pauta por completo es en lo de las normas de lo que es el día a día en la Ciudad Deportiva que desveló este periódico días atrás. Orden y mando absoluto para un Mourinho que es feliz en el que él mismo reconoce que es el regreso a su casa.
El técnico está siendo claro con los jugadores y todo el mundo lo agradece, incluso con los que no cuenta a partir del cierre del mercado, ese que podría significar algún que otro cambio en la actual plantilla. Y todo ello desde el diálogo, sin enfados. Ya llegarán momentos más complicados, con tensión competitiva de por medio.


