Mbappé en modo Mundial
El astro francés inicia con un ‘hat-trick’ la carrera hacia su tercer Pichichi consecutivo. Kylian ha marcado 89 goles desde que llegó al Real Madrid.
“Es el jugador que tiene más goles en el Mundial. Ha hecho esa historia, pero lo veo con muchísima hambre de hacer historia con el Real Madrid”, decía Mourinho. No es un brindis al sol ni un halago fácil. El técnico le ‘hurtó’ la ovación del Bernabéu al no cambiarle y dejarle en el campo hasta el final del partido. Por la sencilla razón de que le veía capaz de más. “Lo dejé en el campo los noventa minutos esperando que a lo mejor pueda hacer cuatro goles”, explicaba. Pese a volver de los últimos tras el Mundial, Mbappé lo ha jugado todo en estas dos primeras jornadas de Liga.
Bombardero Kylian
En las dos jornadas (incompletas) que van de campeonato, además de ser el máximo goleador de la Liga, Kylian es de lejos el mayor rematador. Ha disparado 18, el doble que cualquier otro jugador. Mikautadze, Andrés Martín, Antony y Kang-in Lee llevan 9 cada uno. Ya lo fue la temporada pasada, con 144 tiros, 30 más que Lamine Yamal. Y la anterior, con 163 remates, 23 más que Lamine, que ha sido su inmediato perseguidor los dos años.
Mapa de tiro de Mbappé en las dos primeras jornadas de LaLiga EA Sports.OptaCon esos números, es normal que sus compañeros busquen a Mbappé. Vinicius, que le dio el 4-1 ante la Real, es su mejor socio, con 13 asistencias en todas las competiciones desde que ambos han coincidido en el Madrid. Bellingham le dio para el 2-1 su octavo pase de gol. Y Valverde, el quinto. Faltó a la fiesta Güler, que le ha puesto el balón decisivo en 12 ocasiones en estos últimos dos años. El turco ya empezó la Liga sirviendo a Bellingham la falta que el inglés aprovechó para inaugurar el marcador en Cornellà.
“Si son 60 o 50 o 40, ya no puedo decir”, evitaba mojarse Mourinho. “Yo prefiero 40 con títulos que 60 sin títulos. Yo prefiero 40 con mucho trabajo para el equipo que 60 solo mirando por sí mismo, como pasa muchas veces con los atacantes. Estoy muy contento con él”. El contador se ha puesto en marcha. Nadie sabe dónde se detendrá.


