Manchester United 2-Atlético 1/ Un diablo no pudo evitar la derrota del Atlético
Aceptable partido del equipo de Simeone ante el Manchester United. Arnau Ortiz fue el mejor y oposita a quedarse. Hjulmand, suplente, tiró al palo a poco del final. El Atlético rozó el empate.
Una ocasión y un gol. Y un diablo andaba suelto por el terreno de juego: Arnau Ortiz, quien está luchando con todas sus fuerzas para quedarse en la plantilla rojiblanca. Marcó el 0-1 en uno de esos centros envenenados al máximo. Se movió entre líneas y fue el único capaz de sembrar alguna duda al Manchester United con su velocidad. Un gol. Y justo antes del descanso pudo hacer el 0-2. Estuvo en el sitio para marcar y tuvo hambre. Mucha. No fue su doblete por casualidad. No hubiese sido justo porque el equipo inglés sometió al Atlético. Oblak tuvo que hacer tres paradas de esas de las que todos hablamos cuando acaban los partidos. El choque sirvió. Bastante. Se vio al jovencísimo Domínguez sufrir ante Dorgu, pero mantuvo la compostura. Un Atlético con Koke y Obed en el manejo, con el joven Castillo como falso delantero. Con Lookman incrustado en la izquierda y Arnau presto a plantarse ante la portería rival.
El Atlético sufrió. Empezó con cuatro atrás y luego Carlos Martín tuvo que ayudar en la banda derecha. Un Atlético competitivo, solidario, que debe ir adquiriendo minutos. El conjunto inglés tocó la pelota, intentó entrar por dentro, abrió por fuera, no se desesperó, aunque tampoco el Atlético sufrió un gran acoso. El Strawberry Arena parecía Old Trafford, con la gente entregada al conjunto inglés. Los irreductibles de los miembros de la peña atlética de Suecia se hicieron notar. En este sentido, también el ensayo sirvió, puesto que el Atlético fue, a todas luces, visitante.
El United empató de penalti por una imprudencia de Castillo, jugador que también agrada mucho al Cholo. Vuelta al inicio con un Atlético que sí pudo marcar en un par de contras. En este inicio de la segunda mitad entraron Hjulmand y Giménez. El primero debe ser el ancla del Atlético, un jugador importante. El segundo ya veremos si sigue formando parte de la plantilla en este nuevo ejercicio. Pero bueno es ver de nuevo al uruguayo sobre el terreno de juego. A la hora del encuentro, todo cambió, puesto que Simeone puso un equipo nuevo, también con Lemar sobre el césped. Y como es un jugador de calidad puso un balón a que pudo ser el 1-2. Arnau Solà tuvo el gol, pero el portero del United acertó. El fútbol ya se sabe que es esto, del gol del Atlético al tanto del conjunto inglés.
Una cosa sí mantiene el Atlético, con los chavales o con jugadores del primer equipo, esa rebeldía ante la derrota. El conjunto del Cholo pudo empatar, pero el remate de Hjulmand se fue al palo, como el posterior de Mendoza. Simeone no pide eso al danés, todo lo contrario, tapar y alegrías arriba, las justas. Pero se encontró con la pelota en la frontal y la madera escupió el tiro. Hubiese sido una bonita manera de acabar un partido de nivel, aunque sea a primeros de agosto. Como también si el lanzamiento de Iker Luque hubiese entrado. Lo mereció.


