La crisis de los cinco grandes del fútbol argentino

Boca Juniors, River Plate, Racing, Independiente y San Lorenzo se encuentran en una situación deportiva muy complicada. Tan solo ‘El Rojo’ está dentro de los puestos de clasificación en el Torneo Clausura.

Pablo Almohalla
As
El fútbol argentino está presenciando uno de los Torneos Clausura más extraños de los últimos años. En medio del debate eterno por el modelo de competición, cabe destacar el momento de forma en el que se encuentran inmersos los cinco grandes del país. Racing, Independiente, San Lorenzo, Boca Juniors y River Plate tienen que enfrentar un contexto deportivo tremendamente complicado.

Independiente de Avellaneda es el único de los cinco gigantes argentinos que se encuentra dentro de los puestos de clasificación a los playoff. Lo hizo tras empatar contra Independiente Rivadavia, resultado que les permitió cortar de raíz con una racha de tres derrotas en cuatro partidos. Necesitan seguir trabajando en lo colectivo para asegurar su presencia en la siguiente fase.

El caso de River Plate puede llegar a ser el más alarmante de todos. Eduardo Coudet es el entrenador de un club que se ha dejado alrededor de 60 millones de euros en el mercado de fichajes. Una cifra inédita en la historia de la liga argentina. Nunca se había llevado a cabo un desembolso de esta magnitud. Figuras como Thiago Almada, Ángel Correa, Mauro Arambarri y Nicolás Otamendi han llegado al Monumental para sacar al club de la emergencia deportiva en la que se encuentra inmerso.

Coudet se encuentra en la rampa de salida. Una derrota más pondría al entrenador contra las cuerdas. Comenzó la temporada con grandes sensaciones. Sin embargo, con el paso de las semanas, ha desaparecido cualquier intento de dotar al proyecto de una identidad. El equipo no sabe bien a lo que juega y lo poco que logra cuajar en ataque es gracias, en gran parte, a la calidad individual de sus figuras. El decimocuarto puesto en la clasificación es una losa de vergüenza que pasa factura. Los aficionados están perdiendo la paciencia. Solo el tiempo dirá si el Millonario logra levantar cabeza. Tiene aún jornadas por delante para ello.

Los problemas de Boca no nacen de hoy. Ni de ayer. El club con más seguidores de Argentina lleva años sin ganar un título. Con Juan Román Riquelme a la cabeza de la directiva, el club no logra formular fichajes importantes y se encuentra lejos de encontrar un periodo de estabilidad en los banquillos. Rodolfo Arruabarrena ha diseñado un once titular que, por lo menos, está cerca de competir al nivel que se espera del Xeneize.

El club está pendiente de lo que pueda pasar con una de sus jóvenes promesas: el ‘Changuito’ Zeballos. Todo parece indicar que el futbolista saldrá del club en el mes de enero. Boca trabaja para que la operación deje algo de dinero en las arcas de la entidad. De lo contrario, debido a que Exequiel termina contrato, podría firmar libre con cualquier otro equipo. El Nápoles, de Italia, se presenta como el destino favorito del atacante.

En el periodo de un año, Racing ha pasado de estar entre los cuatro mejores equipos de América (semifinalista de la Copa Libertadores) a ser el decimosegundo clasificado del Clausura con tan solo cinco puntos. La base del grupo no es que haya cambiado radicalmente. La Academia está pagando con creces la fragilidad defensiva mostrada en este primer semestre de la temporada.

Por último, San Lorenzo se encuentra también en una tesitura bastante incómoda. A raíz de la falta de efectivos, parece evidente que el Ciclón se encuentra muy lejos de poder competir por cosas importantes en el futuro más cercano. La profundidad de plantilla brilla por su ausencia. El club se encuentra con los mismos puntos que Boca Juniors (7), aunque por debajo del Xeneize a consecuencia de la diferencia de goles.

En definitiva, el contexto no invita al optimismo para ninguno de los gigantes del fútbol argentino. Precisamente esto aviva de nuevo el debate acerca del modelo de competición. La prensa, los aficionados y los protagonistas se preguntan si mantener el sistema de ligas actual puede ser sostenible como producto en el largo plazo. Brasil cuenta con una primera división de 20 equipos desde hace años. Y eso ayuda a que todo cobre un sentido y que, a la larga, el torneo se convierta en algo mucho más competitivo y atractivo para el espectador. 

Entradas populares