Italia responde a “la medida de represalia del Gobierno de Sánchez” con una Unidad de Crisis para ciudadanos afectados por los controles fronterizos
Fuentes de Interior informan también de la ampliación de los aeropuertos en los que se realizarán los controles a los viajeros procedentes de Italia, hasta ahora solo aplicados en Madrid y Barcelona
InfobaeEl Ministerio de Asuntos Exteriores de Italia ha puesto en marcha un dispositivo especial de asistencia consular tras la decisión del Gobierno español de restablecer los controles en las fronteras internas para viajeros procedentes de Italia. Según el comunicado oficial italiano, la activación de este protocolo responde a “la medida de represalia del Gobierno de Sánchez de restablecer los controles en las fronteras internas para los viajeros procedentes de Italia”.
Italia y España se ponen controles
La medida española establece controles temporales en puertos y aeropuertos para los viajeros que lleguen desde Italia. El restablecimiento de estas verificaciones, que entró en vigor a las 00.00 horas de este sábado 8 de agosto, implica la comprobación de identidad y nacionalidad mediante pasaporte. Para ciudadanos de terceros países, se procederá además a la revisión de visados o permisos de residencia.

España también aplicará controles en Málaga, Sevilla, Bilbao, Alicante, Valencia, Canarias y Baleares
España ha extendido los controles fronterizos a los aeropuertos de Málaga, Sevilla, Bilbao, Alicante y Valencia para los pasajeros que llegan desde Italia, una medida que ya estaba en vigor en Madrid y Barcelona desde la pasada medianoche, según ha informado el Ministerio del Interior. En las próximas horas, la misma medida se aplicará en los aeropuertos de Baleares y Canarias. Los controles afectan principalmente a vuelos procedentes de ciudades italianas como Roma, Milán, Nápoles, Venecia y Florencia.
En los puertos, este sábado solo se prevé la llegada de un crucero italiano a Barcelona, donde también habrá controles aleatorios. Un centenar de agentes de la Policía Nacional realiza estas tareas “a puerta de avión”, revisando de forma aleatoria la documentación de entre un 5% y un 10% de los pasajeros, lo que supone una media de 15 a 25 personas por vuelo, dependiendo del tamaño de la aeronave. “La mayor colaboración con los pasajeros y miembros de la compañía” es la directriz, eximiendo a nacionales de la UE de inspección, y derivando a controles en profundidad solo si hay dudas. El ministro Fernando Grande-Marlaska ha comunicado a las autoridades europeas que la medida estará activa hasta el 7 de septiembre, si bien el plazo podría ajustarse según la evolución de la situación.


