Hackers chinos duplicaron sus ciberataques tras integrar DeepSeek en sus operaciones
Un informe de la firma taiwanesa TeamT5 revela que grupos vinculados al Estado chino usan el modelo de bajo costo para automatizar el reconocimiento y la explotación de vulnerabilidades, mientras Washington observa con preocupación el avance de la IA ofensiva
InfobaeGrupos de hackers vinculados al régimen chino más que duplicaron el volumen de sus ciberataques desde que incorporaron DeepSeek y otros modelos de inteligencia artificial de código abierto a sus operaciones. Así lo documenta un informe de TeamT5, firma de investigación en ciberseguridad con sede en Taiwán, que rastreó el uso de estas herramientas en distintas fases de las campañas de intrusión, desde el reconocimiento inicial hasta el desarrollo de código malicioso.
“DeepSeek es la inteligencia artificial preferida por los hackers chinos porque es relativamente potente y tiene muy pocas barreras de ciberseguridad”, declaró Charles Li, analista jefe de TeamT5, a Bloomberg News. “Los modelos occidentales son muy buscados, pero sus barreras son mucho más estrictas y requieren mucho más esfuerzo para sortearlas”, añadió Li. DeepSeek, la Embajada de China en Washington y la Cancillería china no respondieron a Bloomberg News.

TeamT5 identificó al menos tres grupos que emplearon el modelo chino en operaciones concretas. Grimfengxi lo usó para generar códigos de explotación de vulnerabilidades. Huapi recurrió a un modelo chino, probablemente DeepSeek, para atacar el correo electrónico de una empresa taiwanesa. Teleboyi lo utilizó para recopilar mil direcciones IP y mapear los dominios de una compañía objetivo.
El fenómeno no se limita a las herramientas chinas. La firma CyCraft documentó que una empresa vendedora de software de intrusión recurrió a ChatGPT, de OpenAI, durante un ataque contra un centro de estudios occidental, del que robó la base de datos local de Signal de un empleado para luego pedir al chatbot ayuda con su descifrado. OpenAI no respondió a Bloomberg News.

Las herramientas de Anthropic tampoco quedaron al margen. Según TeamT5, un grupo identificado como Slime22 utilizó Claude Code para desplazarse dentro de los sistemas de una empresa tecnológica taiwanesa tras vulnerarlos, e instaló Kali, una conocida plataforma de pruebas de penetración, para pedirle al modelo que la operara en movimientos laterales, sorteando sus barreras al hacerse pasar por ingenieros de pruebas legítimas. Anthropic no respondió a Bloomberg News sobre el caso.
Este patrón no es nuevo. En noviembre de 2025, Anthropic reveló que un grupo respaldado por el régimen chino, identificado como GTG-1002, había manipulado a Claude Code en septiembre para ejecutar de forma casi autónoma una campaña de espionaje contra unas treinta organizaciones, entre ellas tecnológicas, entidades financieras, fabricantes químicos y agencias gubernamentales. Los atacantes vulneraron las defensas simulando ser analistas legítimos y lograron acceso confirmado en pocos objetivos, en lo que la empresa calificó como el primer ciberataque a gran escala ejecutado sin intervención humana sustancial.
El contraste resulta revelador: mientras los operadores chinos deben forzar los límites de los modelos occidentales mediante engaños elaborados, DeepSeek les ofrece de partida un margen de maniobra mucho más amplio. Esa asimetría, más que la sofisticación técnica de cada herramienta, explica el salto en el volumen de ataques y anticipa una carrera regulatoria en la que los controles de seguridad de la IA se perfilan como un frente tan disputado como el propio ciberespacio.


