Google, un factor clave en los nuevos ingresos deportivos

El gigante tecnológico aprovecha el uso de la IA para buscar nuevas formas de repercutir en gigantes como el Bayern, Barcelona o la NBA.

Juan Lopesino
As
La semana pasada, Google anunció tres nuevas alianzas: un acuerdo de patrocinio con el Bayern de Múnich, que entrará en vigor a partir de la temporada 2026/2027 e incluye a los equipos masculino y femenino del club alemán, y otro con el Barcelona, mediante una colaboración que involucra a Google Gemini y Google Pixel. El acuerdo establece a Gemini como socio de inteligencia artificial (IA) para consumidores y a Pixel como socio oficial de smartphones.

Esta semana, Google también renovó y amplió su colaboración de largo plazo con Arsenal y Liverpool, designando a Google Pixel como Socio Oficial de Smartphones e introduciendo a Google Gemini como Socio Oficial de Asistente de IA para Consumidores. El valor estimado del lucrativo acuerdo, de tres años de duración, ronda los 7 millones de libras por temporada.

La compañía viene liderando esta transformación a escala global y poniendo sus principales productos —como la inteligencia artificial de Gemini, los servidores de Google Cloud y los teléfonos de la línea Pixel— a operar en uno de los entornos de mayor presión del planeta: el deporte de alto rendimiento. Más que patrocinar equipos y competiciones, la empresa utiliza clubes, ligas y grandes eventos como laboratorios para validar soluciones que posteriormente lleva al mercado corporativo.

“La tecnología permite conocer mejor al aficionado, personalizar experiencias, automatizar recorridos de relación e identificar nuevas oportunidades de ingresos. Los clubes que transforman datos en inteligencia pasan a operar de forma más eficiente y sostenible, ampliando resultados en áreas como programas de socios, venta de entradas, productos licenciados y experiencias exclusivas. La inteligencia artificial que desarrollamos y aplicamos junto a los clubes es propietaria y permite crear recorridos personalizados, teniendo en cuenta los intereses, hábitos de consumo y el nivel de implicación de cada aficionado. Con ello, las interacciones se vuelven más relevantes, ágiles y precisas, fortaleciendo la relación con el hincha y generando nuevas oportunidades de monetización a lo largo de toda su jornada”, señala Henrique Borges, vicepresidente de Somos Young, empresa de tecnología e inteligencia artificial que diseña, implementa y opera recorridos de relación a gran escala. Actualmente, la compañía trabaja con clubes como Corinthians, Cruzeiro, Vasco, Grêmio y Vitória.

Este cambio está impulsado por cifras significativas. En el mercado de la Fórmula 1, por ejemplo, la inversión de patrocinadores del sector tecnológico alcanzó la cifra histórica de 565 millones de dólares. Por primera vez, las empresas tecnológicas superaron al sector financiero —bancos y brókeres— en volumen de patrocinio dentro de la categoría. El objetivo comercial de Google ya no es darse a conocer —la marca es utilizada diariamente por miles de millones de personas—, sino demostrar a otras empresas que sus herramientas funcionan con rapidez y sin fallos incluso en condiciones extremas.

En el fútbol, Google distribuye sus herramientas entre el análisis táctico de jugadores, la infraestructura digital y la seguridad operativa. Además de Bayern y Barcelona, está presente en algunas de las principales instituciones deportivas del mundo, como la selección brasileña, Atlético de Madrid, Liverpool y Arsenal, Palmeiras, LaLiga, además de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles, Team USA y la NBA.

El deporte ha cambiado de nivel para el mercado tecnológico. Si antes las vallas publicitarias alrededor del terreno de juego servían únicamente para que el público recordara el nombre de una marca, hoy funcionan como puerta de entrada a laboratorios de pruebas reales. La inteligencia artificial ha pasado a ocupar un papel estratégico dentro del deporte, impulsando desde la formación de atletas hasta la gestión de clubes, ligas y grandes eventos.

“Las ligas y los equipos globales se han convertido en excelentes plataformas de contenido para las big techs, y no es algo nuevo. Hace diez años participé en la alianza de Microsoft con los Juegos Olímpicos de Río 2016, y en aquel momento la estrategia incluía entregas de valor de la plataforma en la nube Azure, recién lanzada. Fue uno de los pilares de la expansión de esta línea de negocio, hoy fundamental para la empresa y para la construcción futura integrada con IA”, señala Alexandre Vasconcellos, gerente regional de Flashscore en Brasil, con experiencia en marketing deportivo, comunicación, innovación y ESG en el mundo del deporte.

“Estas empresas líderes en tecnología saben muy bien que, más allá de la exposición de marca, sus productos y servicios pueden convertirse en protagonistas del aumento del rendimiento deportivo y de la mejora de la experiencia del aficionado, generando valor real para la industria del deporte. Eso es la fusión entre tecnología y sportainment en su máxima expresión”, añade Vasconcellos.

El mensaje de Google al mercado corporativo es claro: si sus herramientas pueden operar con eficiencia en entornos de alta presión, como una carrera de Fórmula 1, unos Juegos Olímpicos o una liga deportiva global, también están preparadas para atender a empresas de cualquier sector.

Esa es precisamente la gran estrategia de las compañías tecnológicas en el deporte. Más que vender soluciones a clubes y ligas, utilizan este entorno como escaparate para demostrar la capacidad de sus plataformas y crear grandes casos de éxito que después pueden replicarse en sectores como retail, banca, logística e industria.

Estudios globales apuntan que las empresas que utilizan análisis avanzado de datos e inteligencia artificial para personalizar la experiencia del cliente registran aumentos medios de entre el 10% y el 15% en sus ingresos, además de mejoras de hasta el 30% en la eficiencia de sus acciones de marketing.

“Los activos más valiosos de nuestro siglo son la atención y la información sobre ella, es decir, el control de la audiencia. Con la infinidad de contenidos ofrecidos bajo demanda, disponibles en cualquier momento y acumulándose en un stock que hace que se pierdan constantemente entre nuevas opciones, los eventos en directo —y aquellos capaces de generar acciones secundarias durante su desarrollo, como las apuestas— se configuran hoy como la frontera de esta industria. Google creó una nueva, siempre estuvo en la frontera de la tecnología y va a intentar convertirse en relevante en el deporte, incluso más que Adidas y Nike en un futuro próximo”, afirma Thiago Freitas, COO de Roc Nation Sports en Brasil, empresa estadounidense de entretenimiento dirigida por el cantante Jay-Z y que gestiona las carreras de cientos de deportistas.

Cuando Google Cloud ayuda a clubes y ligas a cruzar datos de compra de entradas, consumo dentro de los estadios, interacción en aplicaciones y adquisición de productos oficiales, demuestra al mercado cómo esas mismas herramientas pueden aplicarse para aumentar ingresos, reducir costes y mejorar la relación con los clientes en cualquier sector.

Los ejemplos son diversos. LaLiga utiliza inteligencia artificial para proteger su principal fuente de ingresos —los derechos internacionales de retransmisión— automatizando la lucha contra la piratería. Por su parte, Golden State Warriors integra información de entradas, alimentación, aplicación oficial y venta de productos para comprender mejor el comportamiento de sus aficionados y ampliar la monetización de la marca.

En la Fórmula 1, donde cada equipo trabaja bajo un estricto límite presupuestario, la eficiencia supone una ventaja competitiva. McLaren utiliza la infraestructura de Google Cloud para procesar 11.800 millones de puntos de datos de telemetría y ejecutar más de 300 millones de simulaciones de carrera, reduciendo costes operativos y aumentando la precisión de las decisiones estratégicas.

“Estas alianzas muestran que la relación entre las empresas tecnológicas y las instituciones deportivas se está volviendo cada vez más sofisticada. El retorno para el club no tiene por qué concentrarse únicamente en el valor financiero del acuerdo. También existe un beneficio relacionado con la incorporación de productos y servicios que pueden mejorar la operación, la experiencia del aficionado y la propia gestión de la institución. Para Google, al mismo tiempo, el deporte crea un entorno de enorme visibilidad para demostrar en la práctica la aplicación de estas tecnologías. Es una relación en la que ambas partes pueden capturar valor de formas diferentes”, afirma Moises Assayag, director de Channel Associados y especialista en finanzas del fútbol.

Entre las empresas que también están acelerando este movimiento se encuentra CUJU, una plataforma que utiliza visión artificial e inteligencia artificial para evaluar fundamentos técnicos a partir de la cámara de un smartphone. La tecnología analiza ocho ejercicios estandarizados, genera indicadores objetivos de rendimiento y permite que los jugadores sigan su evolución, mientras clubes y entrenadores utilizan los datos para monitorizar el desarrollo e identificar talentos en distintas regiones del mundo.

El modelo ayuda a ampliar el alcance de la observación técnica, permitiendo que jóvenes tengan acceso a las mismas herramientas de análisis utilizadas por grandes centros de formación, independientemente de su ubicación o de la infraestructura disponible.

“La inteligencia artificial se está convirtiendo cada vez más en una herramienta de desarrollo a gran escala. Hoy podemos transformar un smartphone en una plataforma capaz de generar datos objetivos para apoyar a jugadores, entrenadores y clubes en la toma de decisiones, ampliando el acceso a la tecnología y creando nuevas oportunidades para quienes están en las categorías inferiores”, afirma Sven Muller, CMO de CUJU.

También en el fútbol, una lógica similar es aplicada por FutebolCard, plataforma líder en gestión de entradas y programas de socios. La empresa opera programas de socios de clubes de las regiones Sur, Sudeste y Nordeste del país y utiliza inteligencia de datos para permitir que los equipos ofrezcan experiencias y campañas más precisas dirigidas al público.

Un análisis reciente realizado por la compañía sobre los programas de socios gestionados por ella, por ejemplo, indicó que entre el 30% y el 80% de los registros analizados presentaban algún grado de inactividad, incluyendo exsocios, preinscripciones abandonadas y perfiles bloqueados por impago. Con esta información, el foco pasó a estar en la segmentación de campañas para recuperar a este público, permitiendo ofrecer experiencias de alto valor y también reducir los costes de las campañas, ya que se trata de clientes que, en teoría, ya conocen los servicios presentados.

Otro de los puntos que la empresa busca impulsar en el fútbol brasileño es la inclusión de más productos premium dentro de una escala progresiva de precios, con el objetivo de atender la demanda de aficionados con alto poder adquisitivo. El análisis de los datos de la plataforma indica que este público aún dispone de una oferta limitada de experiencias premium.

“Desde la compra de la entrada hasta el acceso al estadio, es posible identificar y mapear patrones de consumo de los aficionados. Con esa información, se pueden crear experiencias mucho más memorables. Y, como consecuencia, impulsar los programas de socios, las ventas en la tienda oficial del club y realizar campañas personalizadas para atender específicamente al público identificado”, afirma Robson Oliveira, socio fundador y presidente de FutebolCard.

Otro ejemplo está relacionado con la agencia End to End, a través del ecosistema denominado Fun to Fan, una solución propietaria orientada a la gestión de programas de socios y operaciones de estadios, que busca integrar los recorridos de adquisición, el control de datos y la personalización de experiencias.

Con soluciones como FanManager y la IA generativa de FanTalk, en la práctica la empresa ofrece la capacidad de integrar datos y gestionar la jornada del aficionado de principio a fin, conectando tecnología de alto rendimiento con la rentabilidad real de los clubes.

“Hemos conseguido demostrar que es posible escalar la innovación comercial sin perder nunca el alma, la emoción y la autenticidad de la grada. Y el movimiento de los gigantes tecnológicos reafirma al deporte como el mayor laboratorio de validación del mundo corporativo. El foco ya no está únicamente en la exposición de marca, sino en probar infraestructuras de inteligencia artificial y análisis de datos bajo una presión extrema. Para el mercado deportivo, esto supone un salto en la monetización: al cruzar datos de comportamiento y consumo, hiperpersonalizamos la experiencia del aficionado, lo que se traduce directamente en mayor implicación y nuevas fuentes de ingresos”, señala Renan Borges, director de tecnología de la agencia End to End, empresa especializada en la gestión de clubes y entidades deportivas.

Dónde está Google en el deporte

Selección brasileña (CBF): Google cerró una alianza con la CBF para integrar Gemini en la rutina de los cuerpos técnicos. En lugar de que los analistas pasen horas viendo vídeos, la IA procesa datos de posicionamiento, desgaste físico y comportamiento táctico para generar informes predictivos.

Palmeiras: el club se convirtió en pionero en América Latina al adoptar TacticAI, desarrollado por Google DeepMind en una colaboración inicial con Liverpool. La herramienta utiliza redes neuronales de grafos para modelar el campo, simular escenarios en tiempo real y predecir la dinámica de las jugadas, convirtiéndose en un importante recurso para la toma de decisiones del cuerpo técnico.

Liverpool y Arsenal (Inglaterra): mediante el patrocinio de la línea Google Pixel, fotógrafos y creadores de contenido utilizan funciones de inteligencia artificial integradas en los dispositivos para producir y publicar contenidos prácticamente en tiempo real durante partidos y eventos.

Atlético de Madrid (España): el club español migró su infraestructura digital a Google Cloud, reforzando la ciberseguridad y protegiendo sistemas críticos, como la venta de entradas y el control de acceso al estadio.

Barcelona (España): alianza oficial con Google Gemini como asistente de inteligencia artificial y Google Pixel como socio de smartphones del club.

Bayern de Múnich (Alemania): la plataforma Gemini pasa a ser socio oficial de inteligencia artificial, mientras que la línea Google Pixel fue designada socio oficial de smartphones.

LaLiga (España): la competición trabaja junto a Google para desarrollar sistemas capaces de rastrear, denunciar y combatir retransmisiones piratas, protegiendo una de sus principales fuentes de ingresos: los derechos internacionales de medios.

McLaren Racing: el equipo de Fórmula 1 utiliza Google Cloud para procesar millones de datos de telemetría generados por los coches durante las carreras. Esta información ayuda a los ingenieros a simular estrategias, anticipar escenarios y decidir, por ejemplo, el momento ideal para una parada en boxes.

La estrategia también se repite en las mayores ligas y eventos deportivos del planeta.

Juegos Olímpicos de Los Ángeles y Team USA: Google será Socio Oficial de Inteligencia Artificial y Computación en la Nube de los Juegos Olímpicos. Gemini y Google Cloud se utilizarán para apoyar la logística del evento, coordinando a más de 70.000 voluntarios y el flujo de información para atletas, aficionados y prensa.

NBA: franquicias como Golden State Warriors utilizan herramientas de Google Cloud, como BigQuery y Vertex AI, para integrar datos de rendimiento de los jugadores y comportamiento de los aficionados. La información se emplea tanto para análisis deportivos como para personalizar acciones comerciales y mejorar la experiencia de los aficionados en los pabellones.

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