Endrick está en el alambre
Su continuidad no es segura, pese a la marcha de Gonzalo. Tiene contrato hasta 2030 y de salir, se priorizaría otra cesión. Sólo ha jugado el 11% de los minutos en año y medio.
Carpeta abierta justo cuando empieza agosto. Bobby se incorporó a los entrenamientos el pasado miércoles. Una codiciada vuelta tras un Erasmus de seis meses en Lyon (ocho goles y ocho asistencias en 21 partidos; ha participado en una diana cada 102′). El panorama no le era del todo desalentador: sentar a Mbappé le es una utopía, pero la punta apuntaba a Kylian y él. Cosa de dos. Y de hecho, no se le descarta para tener minutos en la banda derecha. Sin ser una alfombra roja, había caminos.
Endrick, entrenando en Valdebebas.Real MadridVuelta al origen
Y entonces, llegó Espí. Fichaje relámpago. La tarde del pasado jueves, en la Casa Blanca se levantó el teléfono rojo para entonar aquella palabra que es como una llave: “Adelante”. Se autorizó, poniendo en marcha lo que fue una operación de visto y no visto. Delantero de 21 años −recién cumplidos−, que mide 1,94 y procede del Levante. Se paga su cláusula (25M€) y punto final. Pero claro, se regenera el abarrotamiento. La situación pasa a ser la de los tres delanteros y encima, Espí ofrece una variante táctica −respecto a Mbappé− que Endrick no. La altura.
Espí entrena con el Real Madrid, el pasado viernes.Real MadridQuerer... contra deber
A partir de aquí, surge la cuestión. En el club prácticamente descartan el traspaso; la fórmula preferida sería la de otra cesión. Precisamente el sendero que se traza para Mastantuono. Pero no hay decisión tomada. Endrick quiere quedarse... pero empieza a tener dudas. Las lógicas, evaluando el horizonte. Tiene contrato hasta 2030, por lo que cualquier movimiento pasaría por negociar. El Real Madrid tiene una palpable necesidad de aligerar plantilla −van 24 fichas del primer equipo y aún faltan dos fichajes; Diomande y Rodrigo−, debe haber salidas. Y aunque los focos apuntan a otros nombres −Asencio o Camavinga−, el suyo no se descarta.
Los números de Endrick evidencian una situación delicada: sólo ha jugado 946′ con el Real Madrid, en temporada y media. Visto de otra forma: sólo ha jugado el 11% de los minutos del equipo en ese periodo (8.400′, que están repartidos en 6.240′ de la primera temporada y 2.160′, de la segunda). Pese a ello, queda la efectividad: marca con el Real Madrid cada 135′. Ese ha sido siempre uno de los asuntos a debate, a su alrededor. Que jugando poco; cuando lo hacía, daba que hablar. Pero seguía jugando poco.
Endrick calienta durante un partido con el Valencia.JESUS ALVAREZ ORIHUELAChasco Mundial
En enero y ante la palpable falta de protagonismo −sólo obtuvo 99′ de Xabi Alonso, de los cuales 77′ fueron en el partido frente al Talavera−, asumió a lo que inicialmente estaba cerrado en banda: salir cedido. Rumbo al Lyon. Lo hizo, principalmente, porque era su única posibilidad de convencer a Ancelotti de que debía ir al Mundial. Y funcionó. Aunque las cosas no le salieron como soñaba: jugó 45′ ante Japón, sin brillo y 32′ contra Noruega... fallando aquel mano a mano que aún le persigue. No todos los sueños terminan con un final de cuento de hadas.
Y ahora, está por ver cómo termina su caso. Porque lo hay; vaya que si lo hay. Pese a la salida de Gonzalo, su continuidad no está asegurada. Y es que el fichaje de Espí devuelve el contexto a la situación de overbooking. Porque una cosa es que ser titular sea casi una Odisea y otra, exponerse a otro año de tan pocos minutos como los anteriores. El club está abierto a escuchar propuestas. Y Bobby, continúa deshojando su margarita: me quedo, me voy, me quedo, me voy, me quedo, me voy. Ahora mismo, está en el alambre.


