El túnel del Estrecho de Gibraltar, el proyecto de España y Marruecos para hacer un puente entre continentes que espera desde hace 50 años
Actualmente, los esfuerzos se han centrado en la opción de construir un paso ferroviario al estilo del Canal de la Mancha
InfobaeLa posibilidad de conectar Europa y África a través del Estrecho de Gibraltar ha sido objeto de estudio y aspiración desde hace muchos años. Este paso marítimo, esencial para el comercio internacional y la navegación, separa apenas 14 kilómetros de costa entre España y Marruecos. A lo largo de la historia, la idea de unirlo con alguna estructura ha evolucionado desde relatos mitológicos hasta estudios técnicos modernos, impulsados por la relevancia geoestratégica de la zona.
Descripción del Ministerio de Transportes del Proyecto de Enlace Fijo a través del Estrecho de Gibraltar en un vídeo de archivo
Desafíos técnicos y cooperación bilateral
A lo largo de los años, el proyecto ha enfrentado desafíos técnicos y geológicos que han retrasado su avance. Las campañas de sondeos en el fondo marino, realizadas desde los 90, permitieron ajustar los diseños según las condiciones detectadas. En los últimos años, la cooperación entre España y Marruecos se ha intensificado. En 2026, se prevé la presentación de un anteproyecto actualizado, resultado de investigaciones recientes y de la colaboración con instituciones científicas internacionales.

Dos alternativas y la elección del túnel
La Sociedad Española de Estudios para la Comunicación Fija a través del Estrecho de Gibraltar (SECEGSA) y la empresa homóloga marroquí, Société Nationale d’Études du Détroit de Gibraltar (SNED), son los dos órganos encargados. Según explican en su página web, durante décadas se valoraron las opciones y quedaron dos finalistas: el túnel y el puente.
Aunque al principio se consideró la construcción de un puente colgante con tres vanos centrales de 3.550 metros y una cimentación de hasta 315 metros de profundidad, esta alternativa fue descartada. La complejidad técnica, el riesgo para la navegación marítima y la exposición a condiciones extremas de viento y oleaje hicieron inviable la opción del puente. Por el contrario, el túnel reduce los riesgos de accidentes marítimos, limita el impacto ambiental y permite mejor control de la seguridad.


