Cuál es el impacto del consumo diario de bananas en la salud cardiovascular
Cardiólogos explican qué ocurre en el organismo cuando se integra esta fruta de forma regular a la dieta, por qué el potasio y la fibra la hacen beneficiosa y en qué casos puede representar un riesgo
Infobae
Comer una banana al día puede ser más beneficioso para el corazón de lo que muchos suponen. Accesible, portátil y sin necesidad de preparación, esta fruta reúne un perfil nutricional que puede incidir positivamente en la presión arterial, el colesterol y el control del peso, siempre que forme parte de una dieta equilibrada y sostenida en el tiempo, informó la revista Parade, a partir de declaraciones de especialistas en cardiología.
¿Las bananas son realmente buenas para el corazón?
La aclaración es relevante: las bananas no son un superalimento. Un consumo aislado tendrá un impacto mínimo. Sin embargo, integradas de forma habitual en una alimentación variada, sus efectos se vuelven mensurables. “Pueden favorecer una presión arterial más estable, niveles de energía sostenidos, control del peso y una digestión saludable”, explicó el Dr. Cheng-Han Chen, cardiólogo intervencionista y director médico del Structural Heart Program del MemorialCare Saddleback Medical Center.

Qué componentes de la banana benefician al corazón
El potasio es el componente estrella. Presente en cantidades significativas en cada fruta, este mineral ayuda a los riñones a eliminar el exceso de sodio y relaja las paredes de los vasos sanguíneos. El resultado es una reducción de la tensión en el sistema circulatorio. “Cuando se ingiere demasiada sal, el cuerpo retiene líquido y la presión sube. El potasio contrarresta ese efecto”, explicó el Dr. Nadim Geloo, director sénior de asuntos médicos de la división de corazón estructural de Abbott.
A esto se suma la presencia de antioxidantes como la vitamina C y compuestos vegetales que protegen el revestimiento interno de los vasos sanguíneos frente al daño oxidativo y la inflamación crónica.
Cuándo las bananas pueden representar un riesgo
Las bananas no son adecuadas para todos los perfiles. Geloo advirtió que personas con enfermedad renal avanzada o que toman betabloqueantes o inhibidores de la ECA —medicamentos que favorecen la retención de potasio— deben ser cautelosas. En esos casos, el consumo excesivo puede derivar en hiperpotasemia, una acumulación de potasio en sangre que altera la señalización eléctrica del corazón y puede desencadenar arritmias o, en los casos más severos, un paro cardíaco.
Las personas con diabetes también deben prestar atención. Las bananas muy maduras tienen un índice glucémico más elevado, lo que puede provocar picos de azúcar en sangre. La recomendación de Chen fue elegir frutas con menor grado de maduración y combinarlas con proteínas o grasas saludables —como un puñado de nueces o mantequilla de maní— para moderar ese efecto.

Cantidad diaria de bananas recomendada para el corazón
Para quienes no presentan estas condiciones, una o dos bananas diarias son compatibles con una dieta cardioprotectora. Una banana mediana aporta aproximadamente 450 miligramos de potasio, mientras que la Asociación Americana del Corazón (AHA por sus siglas en inglés) recomienda una ingesta diaria de entre 3.500 y 5.000 miligramos de ese mineral proveniente de los alimentos.
La fruta, en ese esquema, es un aporte valioso pero parcial. “La meta es la ingesta total de potasio y fibra a lo largo del día, desde múltiples fuentes”, aclaró Geloo, quien recomendó combinar las bananas con otras frutas, verduras, legumbres y cereales integrales.
Rhee cerró con una advertencia práctica: ante cambios dietéticos significativos, lo más prudente es consultar con un médico, ya que cada paciente tiene sus particularidades. “Pero si tenés función renal normal —dijo—, date el gusto con las bananas.”


