Casos reales de adicción que Instagram y Facebook han generado en niños y por las que Meta ha sido demanda

La empresa de Mark Zuckerberg enfrenta un juicio por 1,4 millones de millones de dólares, que lo podría llevar a la quiebra

Infobae

Meta está afrontando una demanda en Estados Unidos por la adicción a las redes sociales en menores de edad por más de 1,4 billones de dólares (1,4 millones de millones), paralelo a este juicio también está en medio de un litigio con una serie de denuncias puntuales de los efectos negativos que causan plataformas como Instagram y Facebook en niños y jóvenes.


Si bien estos casos individuales hacen parte de otra demanda, son ejemplos que sirven para entender el contexto que vive la empresa con sus aplicaciones y el impacto en la salud mental.

Cuáles son las historias reales de adolescentes afectados por Instagram y Facebook

  • Alexis Spence

Entre los ejemplos más documentados figura el de Alexis Spence, citado por The Lanier law firm, quien a los once años ya esquivaba el control parental gracias a aplicaciones que disfrazaban Instagram como si fuera una calculadora. Aunque sus padres le prohibían el acceso a redes sociales y supervisaban su uso del teléfono, Alexis supo eludir estas barreras.

Al cumplir doce, Alexis desarrolló un trastorno alimentario que sus padres atribuyen al contenido pro-anorexia que Instagram le mostraba cuando buscaba rutinas de ejercicio. Pronto, su uso de la plataforma superaba las cinco horas diarias, con consecuencias notorias: su salud mental se deterioró de forma acelerada, hasta el punto de considerar el suicidio al llegar a la secundaria.

Alexis Spence desarrolló un trastorno alimentario que sus padres vinculan al contenido pro-anorexia que Instagram le mostraba. (REUTERS/Francis Mascarenhas/File Photo)

Alexis Spence desarrolló un trastorno alimentario que sus padres vinculan al contenido pro-anorexia que Instagram le mostraba. (REUTERS/Francis Mascarenhas/File Photo)
  • Englyn Roberts

Otro caso es el de Englyn Roberts, una adolescente de catorce años que en agosto de 2020 se quitó la vida imitando un video que había visto en Instagram, donde se simulaba un ahorcamiento. La familia no detectó ninguna señal inminente, y fue una advertencia de una madre amiga la que les llevó a revisar la situación, ya demasiado tarde.

El video seguía disponible en la red meses después de la tragedia, con más de 1.500 visualizaciones, hasta que Instagram lo eliminó en diciembre de 2021. Los padres de Englyn presentaron una demanda contra Meta.
  • Selena Rodriguez

En el caso de Selena Rodriguez, el escenario fue el de una adicción tan intensa que su terapeuta llegó a afirmar que nunca había visto a alguien tan absorbido por las redes sociales. Selena, de once años, usaba Instagram y Snapchat pese a ser menor de la edad mínima exigida por las plataformas.

Cuando sus padres intentaron restringirle el acceso, Selena optó por huir de casa para conseguir otro dispositivo. La familia describe una espiral de depresión, insomnio, trastornos alimentarios, autolesiones y ausencias escolares. Finalmente, Selena se suicidó; su madre ha demandado tanto a Meta como a Snap Inc.

Selena Rodriguez usaba Instagram y Snapchat a los once años, y su madre denunció una adicción a las redes sociales que derivó en depresión y autolesiones. (Imagen Ilustrativa Infobae)
  • R.P.

Un cuarto caso, identificado judicialmente solo como R.P. por tratarse de una menor de Colorado, muestra un patrón similar. El uso de redes sociales comenzó a los siete años y pronto se manifestó en pérdida de interés por actividades previas, insomnio, trastornos alimentarios, autolesiones, ansiedad grave y depresión. Según la denuncia, Meta permitió su acceso sin consentimiento parental y no implementó controles de edad eficaces.

Meta está entre dos demandas por el impacto de sus redes en menores

Estos relatos forman parte de una acción legal masiva conocida como Litigio Multidistrital 3047 (MDL 3047), que consolida miles de demandas individuales y de distritos escolares contra Meta, Snap, Bytedance (TikTok) y otras plataformas.

Los demandantes sostienen que Instagram, Facebook y otras plataformas diseñaron algoritmos, scroll infinito y filtros corporales para maximizar la retención y fomentar la adicción adolescente.
Los demandantes sostienen que Instagram, Facebook y otras plataformas diseñaron algoritmos, scroll infinito y filtros corporales para maximizar la retención y fomentar la adicción adolescente.

Los demandantes argumentan que las plataformas fueron diseñadas para maximizar la retención de usuarios jóvenes y fomentar la adicción, explotando su vulnerabilidad. Alegan que los algoritmos y funciones como el “scroll infinito” y los filtros corporales apuntan específicamente a explotar la sensibilidad cerebral adolescente a la dopamina, anteponiendo el lucro a la salud mental.

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