Independiente aprovechó la oportunidad
En un duelo parejo, el Rojo supo cuando pegar y aunque mostró flaquezas sacó adelante un partido chivo en el comienzo de otro campeonato que tiene que pelear.
El equipo de Gustavo Quinteros se quedó con un triunfazo de su visita a Estudiantes y dio un buen primer paso en este segundo semestre en el que está obligado a ser protagonista.
El primer tiempo dejó una buena primera impresión con un Independiente que tomó la iniciativa, tuvo la pelota y hasta alguna chance para ponerse en ventaja. Bien plantado en el fondo con Sebastián Valdez empujando desde el fondo, un prolijo Iván Marcone y un Santiago Montiel siempre picante. Ya para la segunda mitad el local salió y emparejó el trámite del partido. Pero fue el Rojo que en los momentos claves supo pegar y otra vez fue de la mano de Gabriel Ávalos que se puso en ventaja. El 9 que viene de jugar el mundial con Paraguay primero generó la falta del tiro libre y después con un suelazo anticipó a todos y puso el 1 a 0.
El llamado de atención llegó unos segundos después cuando Leonardo Godoy pisó a Brian Aguirre y puso a Estudiantes de cara al empate con un penal. Los escenarios negativos de un equipo que ya se ha mostrado frágil comenzaban a agolparse en la cabeza mientras Guido Carrillo se acomodaba para patear. Sin embargo, Rodrigo Rey en el momento en el que el equipo y él más lo necesitaban le tapó el disparo al delantero pincha y alivio. Para todo el Rojo que sostenía la ventaja y para el propio arquero que viene de perder la capitanía y le llegó competencia fuerte para el puesto con Santiago Mele.
Al minuto, a la diosa fortuna le volvió a agarrar el wifi y le tiró un centrazo a Independiente. Bah, Fue Ramiro Funes Mori que cometió un error insólito y habilitó a Montiel que aprovechó el regalo y así el Rojo sacó una segunda mano que fue de KO para el local que no se pudo recuperar de esos siete minutos fatales. Apenas hubo tiempo para que ingrese unos minutos Kévin Lomónaco, el defensor que tiene un pie y tres cuartos afuera del club en una salida mucho menos onerosa y destacada de lo que en algún momento se imaginó. Comienza a despedirse uno de esos jugadores que si bien tuvo más buenas que malas este paso dejó gusto a poco.
El entrenador otra vez tuvo que salir a aclarar cuestiones internas del vestuario, cómo a principios de año cuando justamente tuvo un ida y vuelta con Lomónaco. Habrá que creer que existe ese compromiso y unidad pregonada. Independiente va a afrontar un semestre bravo con obligaciones grandes. No nos olvidemos que ni siquiera estamos jugando la copa Sudamericana. Además comienza la recta final de la carrera electoral con justamente unidades que ya no existen y más de una duda con respecto al compromiso. Bienvenidos al infierno.


