Cuál es el ave que reinó en los humedales asiáticos y ahora podría ser declarada funcionalmente extinta
La desaparición de su población migratoria fue consecuencia de la caza y la destrucción de hábitats en la región. Por qué la ausencia de ejemplares y los fracasos en la reintroducción marcarían el fin de esta especie en la zona
InfobaeDurante años, cerca del mar Caspio, una grulla siberiana solitaria migraba cada invierno. Su nombre era Omid, que significa “esperanza” en persa. Su presencia representaba lo que muchos consideran el último vestigio de la población occidental de grullas siberianas, las cuales solían migrar desde Siberia occidental hacia India e Irán.
El objetivo era que el ave solitaria transmitiera a Roya la ancestral ruta migratoria y los santuarios de descanso indispensables para la especie. Sin embargo, desde 2023 no ha habido señales de Omid, y los expertos temen que la población occidental de grullas siberianas sea ya “funcionalmente extinta”.

Una especie al borde de la desaparición
La situación de la grulla siberiana se ha tornado crítica: la población occidental prácticamente ha desaparecido, arrasada por la caza indiscriminada y el avance del desarrollo humano en su ruta migratoria. Actualmente, la especie se encuentra catalogada como “en peligro crítico” y su supervivencia depende exclusivamente de sus poblaciones orientales. La pérdida de la rama occidental implica la desaparición de una de las migraciones más largas y singulares del mundo aviar.
El ICF ha adoptado una postura cautelosa ante la posibilidad de reintroducción de la especie: no planean criar aves en cautiverio para liberarlas hasta que la ruta migratoria sea segura. “No queremos criar aves para el sacrificio”, declaró Beilfuss a CNN.
Por el momento, la organización colabora con líderes religiosos y comunidades locales en Pakistán y Arabia Saudita, con el fin de proteger la ruta y reducir el impacto de la caza excesiva.
El renacer de la población oriental

Si bien el panorama es sombrío en occidente, las grullas siberianas orientales han mostrado signos de recuperación gracias a las acciones de conservación. En 2015, la ICF estimaba menos de 3.500 individuos en la población oriental.
Hoy, se calcula que hay cerca de 7.000 aves en libertad. Aunque sigue siendo complicado obtener cifras exactas —las aves se reproducen en humedales del extremo norte de Siberia, una región de acceso casi imposible—, la tendencia apunta a un crecimiento constante.
Según Beilfuss, “cada vez hay más aves que regresan” a sus zonas de reproducción. Estas grullas recorren cada otoño un trayecto aproximado de 16.000 kilómetros (10.000 millas), desde el Ártico ruso hasta el lago Poyang, en China, donde descansan y se alimentan en los humedales. Dependen de estos ecosistemas, que se han convertido en verdaderos santuarios para la supervivencia de la especie.
Vida social, migración y amenazas actuales
Las grullas siberianas orientales destacan por sus rituales de apareamiento: las parejas realizan duetos, conocidos como llamadas al unísono, que fortalecen el vínculo y ayudan a defender el territorio. Aunque pueden agruparse en pequeñas bandadas en invierno, prevalecen los lazos de pareja en la época de reproducción.
En el pasado, casi todas las grullas occidentales invernaban en distintos países de Asia Central. Con su desaparición, la migración oriental concentra casi toda la población en el lago Poyang, donde encuentran abundante alimento. Sin embargo, la seguridad de este refugio está amenazada: existe una propuesta para construir una presa en el lago, lo que podría alterar radicalmente el ecosistema y el suministro de apio acuático, alimento clave de las grullas.
A pesar de estos riesgos, la especie ha mostrado capacidad de adaptación. En años de escasez, las grullas han buscado alimento en granjas cercanas. Curiosamente, los agricultores locales han reaccionado de manera positiva, instalando plataformas para turistas interesados en observar estas aves excepcionales.
Esta convivencia ha reforzado la popularidad de las grullas en China, donde la educación ambiental y el trabajo conjunto entre la ICF y las escuelas permiten difundir la importancia de la especie desde edades tempranas.

El futuro de la esperanza: lecciones de conservación
La historia de Omid y la población de grullas siberianas occidentales revela la vulnerabilidad de las especies migratorias frente a la caza y la destrucción de hábitats.
Al mismo tiempo, subraya el valor de la cooperación internacional, la protección de humedales y la educación en la conservación de especies amenazadas.
El destino de la grulla siberiana occidental parece sellado, pero la persistencia de las poblaciones orientales ofrece una lección de resiliencia. Beilfuss sostiene que, si bien las amenazas no han desaparecido, el esfuerzo conjunto puede mantener la esperanza viva: “La tendencia es clara: cada vez hay más aves que regresan”.