La heladería favorita del papa Francisco en Roma no es italiana, sino argentina: “Hace 8 años que cada 15 días nos encarga helado”
No hay sorpresa con el sabor favorito del primer papa argentino de la historia: siempre pide dulce de leche
InfobaeEn el país de las 40.000 heladerías (en Italia hay unas 39.000, según datos del sector), el papa Francisco también tiene su favorita. Y contra todo pronóstico, no es italiana, sino argentina.
¿Cómo consigue una heladería convertirse en la favorita del papa? Sebastián explica cómo se dieron a conocer a Francisco, y fue de la forma más natural: cuando abrieron, le quisieron llevar el helado al pontífice para que lo probara. Y tuvieron suerte. “Abrimos esta heladería con mi señora en el 2018, y apenas abrimos, quisimos llevarle el helado a Francisco. Se lo llevamos, lo probó, le gustó y se volvió un cliente nuestro. Empezó a comprarnos el helado y empezamos a tener un trato. Siempre con algún intermediario”, aclara.

La heladería Padrón está muy cerca de la Santa Sede, a 15 minutos andando de la plaza de San Pedro. Es un lugar pequeño y agradable, con una terraza amplia con árboles y sombra en la que descansar del bullicio romano, y venden obviamente helados, pero también algunos otros productos argentinos.
Sebastián, originario de La Plata, del barrio de Los Hornos, también nos revela lo que muchos podían suponer: uno de los sabores favorito del papa argentino es el dulce de leche.
“Él siempre nos encarga dulce de leche, helado de limón y helado de mango”, detalla Sebastián.
Cuando el papa Francisco quiere un helado, algún empleado del Vaticano se lo encarga y lo vienen a buscar, aunque algunas veces también se lo lleva personalmente Sebastián a su residencia en Santa Marta.
Y no son pocas veces. Sebastián cuenta que hace 9 años que periódicamente el Vaticano les encarga helados: “Cada 15-20 días nos ordenan y se lo llevamos”. La tradición italiana del helado está muy arraigada y hay muchos italianos que quedan a tomar un helado por la tarde, en cualquier época del año. Ahora sabemos que el papa también la sigue, aunque “no es solo para él, sabemos que compra y comparte también”.
Una heladería argentina en Roma
Sebastián aprendió en Argentina a hacer helado y llegó a Italia en 2002, pero explica que no fue fácil montar y sacar adelante su negocio en Italia, que es “la cuna de la heladería”. Sin embargo, aquí está, aprovisionando de helados al papa Francisco: “No nos podemos quejar, no nos va mal”.
“Vienen muchos argentinos, muchos italianos, y como estamos muy cerca del Vaticano viene mucho turismo. Además, mucha gente sabe que le vendemos el helado al papa y vienen a querer probar el helado que come el Santo Padre”, añade.
En la pared, Sebastián ha colgado la carta que le escribió el papa de su puño y letra agradeciéndole sus servicios y pidiéndole que rezara por él, un mensaje que ahora se lee con más emoción que nunca por su delicado estado de salud y la lucha que libra desde el décimo piso del hospital Gemelli de Roma.


